El clásico de Pilar tuvo un sello Federal

Atlético venció 75-60 a Sportivo, con la conducción de Thomas Lynn y Lucas Orsino como goleador. El Rojo lo peleó con lo profundo de su cantera: Tomás Ortega y Franco Petruzzi.

12 de noviembre de 2015 - 00:00
Atlético se acostumbró a celebrar en el clásico de la ciudad y no quería correr riesgos en la revancha del Torneo Clausura de la Asociación Zárate-Campana.
Por eso a su plantel habitual para esta competencia local, le agregó la experiencia de Thomas Lynn y Lucas Orsino, desde donde construyó el triunfo 75-60 sobre Sportivo.
Tomi fue importante para conducir en los momentos calientes de la noche, mientras que el Tubo, junto a Ignacio Arrieta, cerraron el juego cuando el Rojo arremetía.
Orsino fue la figura con sus 19 tantos, todos en el complemento y el Cordobés surgió con un par de bombas fundamentales.
Los de la Avenida lucharon con la tenacidad desde lo profundo de su cantera que parece inagotable.
Sin Juan Pablo Cáceres (egresaba del secundario), ni Federico Parodi, tuvo como elementos revulsivos en el último cuarto a dos chicos de la Sub 15.
Tomás Ortega (hijo del DT) y Franco Petruzzi demostraron que siguen apareciendo nuevas camadas de talento.
Estos chicos levantaron el juego con desfachatez y personalidad para tomar decisiones.
Cuando parecía que Atlético se escapaba irremediablemente en el cierre del tercer cuarto con un Orsino desequilibrante (10 de sus 19 para el 51-35), una falta innecesaria a 2 segundos, junto a con una técnica, llevó a Petruzzi a la línea para sumar sus primeros puntos.
En el arranque del último acto, tras la máxima de 54-37, Pablo Díaz comenzó la levantada roja con un par de triples.
Y tomaron la posta los chiquilines con traje de mayores. El primer doble de Ortega, un triple de Petruzzi y luego una corrida que terminó en doble más falta de Orteguita achicaba la brecha a 56-51.
Esa pelota caliente que le quedó al Rancho la tomó Arrieta y clavó un triple clave.
Pero Sportivo seguía al acecho (61-55) con otra aparición de Ortega y volvió a contestar el Cordobés con una bomba (64-55).
Y tras cartón, el Tubo se enfocó de nuevo y sentenció el clásico para que Atlético siga disfrutando de una época de dominio en el historial moderno, además de tener todavía chances de entrar a las semifinales en un mano a mano con Derqui.
Mientras el Rojo se fue derrotado, pero orgulloso de seguir sacando chicos con potencial desde sus inferiores. 
 
 

Fiesta casi completa
Sportivo volvió a dominar el duelo de hinchadas, con aliento continuo durante los 40 minutos. Una bandera gigante que cubría todo el sector visitante y bancando a su equipo pese a estar siempre abajo en el marcador. Lamentablemente, el final estuvo a punto de volver a ser un bochorno. Algunas botellas arrojadas e intenciones de meterse a la cancha, que se detuvieron por el nuevo gimnasio con paredes vidriadas que no lo permitieron. Y tampoco hubo desde el Rancho lugar para que nada pase a mayores.

“Con el Tubo (Orsino) pudimos darle una mano cuando el partido se complicó, porque Sportivo no baja nunca los brazos.”
Thomas Lynn, base de Atlético.

“Demostramos que jugando con los chicos del club siempre vamos al frente. Entraron dos de 15 años y lo levantaron ellos.”
Lautaro Schefer, alero de Sportivo.
 
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