La policía logró desarticular un desarmadero de autos en la localidad de Astolfi. En el lugar se encontraron varios vehículos semidesmantelados y diferentes autopartes de otros, algunos de ellos con pedidos de secuestro por haber sido robados a mano armada.
El responsable del lugar –que se encuentra prófugo de la Justicia– regenteaba una escuelita de fútbol para niños de ese barrio y solía recibir donaciones y ayuda en nombre de la misma.
El hecho ocurrió en la tarde del viernes cuando efectivos policiales del destacamento Astolfi – y con colaboración de agentes de la DDI local– llegaron hasta una vivienda ubicada en la Calle 69, entre Albania y San José, que a consecuencia de una investigación llevada a cabo por estos uniformados en ese lugar se estarían realizando diversas actividades ilícitas con automotores.
A la incursión de los policías se comprobó que en dicho lugar había un desarmadero de autos que eran cortados a hachazos, ya que se hallaron dos automóviles semi desarmados. Entre ellos, un Palio de color rojo patente CRC 523 que tenía pedido de secuestro de la comisaría de Lanús 1º -Lomas de Zamora– y un VW Bora azul patente HWL 049 que fuera robado el pasado 15 de mayo, en jurisdicción de la comisaría 21º de la Policía Federal. Además, se encontraron dentro del predio distintas autopartes como ser puertas, capots; tapas de baúl; butacas y paragolpes de Chevrolet Corsa y Safira; Duna; Peugeot 405 y Fiat.
En un sector, también, se encontraron vidrios rotos de parabrisas, lunetas y ventanillas, ya que esos elementos tienen las numeraciones estampadas y no pueden ser introducidas en el mercado negro.
El responsable del lugar, un hombre de 50 años de edad, conocido en el barrio con el álias de “Quaker”, en el momento del allanamiento no se encontraba presente, aunque sí se logró identificarlo, por lo que hasta el momento se encuentra prófugo de la Justicia.
Se pudo saber que este sujeto, usaba como pantalla una escuelita de fútbol en donde regenteaba a chicos del mismo barrio y además recibía donaciones en nombre de esa entidad.
La canchita de fútbol funcionaba en el predio lateral de la vivienda allanada y por donde en horas de la noche, ingresaban los automóviles para finalmente desguazarlos. Intervino en el hecho la UFI Nº 3 de Pilar a cargo de Gonzalo Acosta.




