Atacan colectivos a piedrazos para robarles

Fue en Del Viso. Uno de los proyectiles atravesó el parabrisas y dio en el pecho del chofer. Aseguran que es una nueva modalidad de asalto.
martes, 13 de mayo de 2014 · 00:00

En la madrugada del sábado último, dos colectivos de la línea 57 fueron atacados a piedrazos cuando se dirigían hacia Palermo.

Según señalaron los choferes parece ser una nueva modalidad de robo, ya que la intención de quienes arrojan los proyectiles es que el micro se detenga.

Una de las piedras, atravesó el parabrisas y golpeó en el pecho del conductor, que al darse cuenta de lo que ocurría, no detuvo su marcha hasta llegar a la estación de servicios de la ruta 26.

Fue en el segundo de los atentados, ocurrido aproximadamente a las 5.30 de la madrugada del sábado, cuando el interno 438 del Pilar Express bajó de la Panamericana en la intersección con Lisandro de la Torre.

Según contaron testigos a El Diario, vieron que más de una persona, tras arrojar las piedras, se escondía en una de las calles diagonales de la zona.

El cascote más grande, atravesó el parabrisas, pegó en el parante de la puerta y le dio en el pecho al chofer.

“Si era unos centímetros más arriba, le arrancaba la cabeza”, aseguró el testigo.

Al mismo tiempo, señaló que el tamaño era de unos 15 centímetros de diámetro, “era de cemento con piedras, como si fuese un pedazo de contrapiso”, explicó y remarcó que otros proyectiles pegaron en las ventanillas laterales.

El conductor, no se detuvo hasta llegar a la estación de servicio de ruta 26, donde dio aviso de lo sucedido.

 

Primer intento

El primero de los ataques fue al interno 189, cerca de la 1.45 del mismo sábado. El ómnibus salió de la terminal pilarense a la 1.30 y al llegar al mismo lugar, Panamericana y Lisandro de la Torre, varios impactos destrozaron los vidrios.

El conductor aceleró y huyó del lugar ante su asombro y el de los pasajeros que llevaba a bordo y también se refugió en la primera estación de servicios.

Consultados por El Diario, algunos trabajadores de la empresa aseguraron que parece ser una nueva modalidad de los delincuentes y contaron que en los últimos meses mermaron los asaltos.

“Había tres adolescentes de entre 12 y 16 años que subían en la parada de Lagartos y se bajaban en Lisandro de la Torre. Uno estaba armado, incluso con una escopeta”, contaron.

Y hasta aseguraron que desde la compañía habían decidido poner un policía en los viajes de la mañana cuando los jóvenes salían de los boliches, pero luego la empresa decidió dejar de aplicar esa medida.

 

Hora crítica 

Las madrugadas de los fines de semana se convirtieron en horas críticas para los choferes de la línea 57. Hace unos meses eran los asaltos dentro de las unidades y ahora los ataques desde el exterior, lo que no cambia es la zona en la que ocurren. “La policía solo se ve hasta el kilómetro 50, después no hay ni siquiera un patrullero”, señalaron los trabajadores.

 

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