Dos delincuentes armados asaltaron un lubricentro en pleno mediodía

 Ocurrió en la esquina de Tucumán y Paraná. Los ladrones ingresaron exhibiendo sus armas. Se llevaron el dinero y escaparon a pié hasta Pedro Lagrave. Un tercero los esperaba en un auto.

domingo, 25 de agosto de 2013 · 00:00

 Un nuevo robo se dio ayer en el centro mientras las autoridades policiales y municipales revén y planifican la utilización de las herramientas de prevención para revertir la ola de asaltos de los últimos días.

Dos hombres armados ingresaron a un lubricentro ubicado en la esquina de Tucumán y Paraná en pleno mediodía, se llevaron dinero y corrieron hacia la calle Pedro Lagrave. Allí los esperaba un tercer delincuente a bordo de un automóvil y se dieron a la fuga por ruta 8 en sentido a Del Viso.

Varios comerciantes que los vieron correr con sus armas, identificaron a uno de ellos y aseguraron que durante la semana estuvo recorriendo la zona y preguntando por los precios de algunos productos.

“Terminaba de entregarle mi nieto a mi hija, volví, me senté y cuando los vi entrar me di cuenta que me iban a robar”, así le contó la situación a El Diario, Rubén el propietario del comercio a las 12.40, apenas 15 minutos después del asalto.

Los delincuentes eran dos, un hombre que sobrepasaba los 40 años, de pelo con rulos y algo largo y un joven de no más de 20 años.

“Uno tenía una 44 cromada y el otro un 38”, describió el comerciante las armas que los delincuentes le mostraron anunciándole que debía hacer lo que le dijeran.

 

Escape

Según contó Rubén, apenas ingresaron a su comercio, uno de los delincuentes se metió hacia el lugar donde se realizan los cambios de aceite. Allí se encontraban los empleados y el otro se quedó en el frente del local y le ordenó que le entregara todo el dinero.

Tras tomar los billetes, monto que no trascendió, uno dio el grito y ambos salieron corriendo por la calle Paraná, rumbo a Pedro Lagrave, con sus armas aún en las manos.

“No encontré las lleves del auto, si no los perseguía y no sé qué podría haber pasado”, remarcó el comerciante, que aseguró que este es el noveno asalto que sufre. El último había sido hace dos años y los delincuentes fueron atrapados a pocos metros del local por la policía.

Por la hora y el movimiento de la zona, había varios testigos que vieron correr a los delincuentes, incluso al llegar a la esquina de Lagrave y Paraná, el mayor de los dos comenzó a gritar: “¡Dónde se metió este boludo, donde está!”.

Los gritos llamaron la atención de comerciantes y transeúntes y algunos de ellos señalaron que allí reconocieron al más joven, por su fisonomía y vestimenta, como un potencial cliente que durante la semana estuvo dando vueltas por la zona y preguntó precios.

Segundos más tarde de la llegada de los delincuentes a la esquina, un Fiat Palio de color bordó, chapa patente CBM 914, llegó desde ruta 8 a toda velocidad y giró por la calle Paraná, entre Lagrave e Hipólito Yrigoyen.

Los delincuentes subieron al rodado y éste salió rápidamente por Yrigoyen hacia ruta 8, en sentido a Del Viso.

Al ver la situación, los comerciantes llamaron al 911 y el patrullero llegó a los pocos minutos e intentó perseguirlos, pero hasta la noche de ayer no hubo novedades sobre los delincuentes.

 

 

En un condominio de la calle Moreno
Una funcionaria, otra de las víctimas

La ola de robos que azota al centro de Pilar golpeó a una funcionaria municipal a la que en plena mañana le desvalijaron la casa. Se trata de la subdirectora de Escuelas Municipales, Belén Bruera, que el último jueves fue víctima de los delincuentes que tomaron el centro pilarense como blanco.

La joven vive en un condominio de la calle Moreno y se encontró con la desagradable sorpresa al regresar a su domicilio.

Según remarcaron fuentes oficiales, delincuentes entraron en su vivienda y en la unidad funcional que se encuentra pegada a la suya.

De allí los ladrones se llevaron todos los objetos de valor que pudieron encontrar, además de un televisor, electrodomésticos y otros objetos personales. Incluso provocaron destrozos en el departamento.

Si bien el hecho se conoció en las últimas horas ocurrió en la mañana del jueves último y lo más extraño del caso para los investigadores, es que los ladrones parecían conocer el movimiento del condominio, ya que actuaron a plena luz del día y en el horario en que la mayoría de los habitantes del mismo están en sus lugares de trabajo.

 


 

Comentarios