Quedó detenido en el hospital acusado de balear a un jefe policial

Es un delincuente de 24 años que atacó junto a una banda a un comisario anti drogas. Sus cómplices lo abandonaron herido en Pilar minutos después del hecho. Hacía seis meses que había salido de un penal.
martes, 4 de junio de 2013 · 00:00

Un hombre que había ingresado herido de bala al hospital de Del Viso quedó formalmente detenido acusado de haber sido uno de los delincuentes que baleó el sábado por la noche al comisario inspector Néstor Roncaglia, jefe  de la Superintendencia Drogas Peligrosas de la Policía Federal.

Fuentes policiales y judiciales confirmaron a El Diario que se trata de un hombre al que dejaron abandonado en la puerta del un hospital Pediátrico Federico Falcón de Del Viso unos 20 minutos después del hecho en el que fue herido el comisario Roncaglia en la puerta de su casa en la localidad bonaerense de Olivos.

El sospechoso sufrió una herida de bala en el pecho.

Ante su complejidad fue derivado luego al Hospital de Pilar en medio de un fuerte operativo policial. Hasta anoche, al cierre de la presente edición, continuaba internado en estado reservado y en terapia intensiva.

Los investigadores dijeron que, en principio, el sospechoso dijo que había sido baleado cuando intentaron robarle una moto y dio como identidad la de Mariano Gabriel Carbajal, de 24 años y con domicilio en la localidad de General Rodríguez. Cuenta con antecedentes por robo. Hace seis meses recuperó su libertad tras cumplir una condena de cinco años por robo.

Los médicos hicieron la denuncia ante la policía sobre el  ingreso de una persona baleada y, según confirmaron a El Diario fuentes judiciales, el hombre quedó formalmente detenido el domingo a última hora, cuando se confirmó en base a un peritaje balístico que había sido herido con una bala disparada por el arma que utilizó el comisario en el tiroteo.

“Fue operado y lograron extraerle el proyectil, el cual fue comparado con el arma de Roncaglia y dio positivo”, dijo a nuestro medio un investigador judicial.

Además, se determinó que el sospechoso había sido arrojado en la puerta del hospital de Del Viso por otros hombres que se movilizaban en un Honda Fit blanco, el mismo que se vio en la puerta de la casa de Roncaglia.

El comisario baleado permanecía internado en el Hospital Churruca Visca del barrio porteño de Parque Patricios donde, según los médicos, su vida no corre peligro.

 

El hecho

Según las fuentes, el hecho ocurrió el sábado cerca de las 22 frente a la casa del comisario situada en Virrey Olaguer y Feliú, de Olivos, Partido de Vicente López. El jefe policial arribó en su camioneta luego de supervisar varios allanamientos antidrogas en la zona de Campana y cuando guardó el vehículo en el garage, lo interceptó un hombre con el que comenzó a forcejear.

“En medio del forcejeo le disparó dos veces: uno de los  balazos impactó en la mano del comisario y el otro en el hemitórax derecho”, contó Berni.

En tanto, fuentes judiciales confirmaron que el comisario  logró extraer su arma de fuego y vació su cargador disparando contra los delincuentes. “Se secuestraron 13 vainas servidas de la pistola reglamentaria calibre 9 milímetros del comisario y dos vainas de otra pistola calibre 11.25 que portaba uno de los asaltantes”, dijo el investigador de la fiscalía de Olivos.

 

La teoría de la policía y la del Gobierno

Entre el robo al boleo y el narcotráfico

El secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, insistió ayer en que el hecho está vinculado a un ataque por la actividad del comisario al frente de la Superintendencia de Drogas Peligrosas.

“La hipótesis más fuerte que barajamos es que el hecho tiene que ver con la lucha contra el narcotráfico que estamos llevando adelante junto al comisario”, dijo el funcionario nacional en declaraciones a Radio 10.

“Por la experiencia que tiene el comisario al frente de la  superintendencia, él mismo dijo que le llamó la atención la forma en que se desarrolló el hecho, por eso dudamos que se haya tratado de un hecho de robo”, resaltó.

Sin embargo, los investigadores judiciales que trabajan bajo las órdenes del fiscal Eduardo Rodríguez, al frente de la fiscalía de Olivos, no están tan convencidos de que se haya tratado de algo relacionado a la actividad del jefe policial y apuntan a un intento de robo.

“Le quisieron robar la camioneta Renault Duster que estaba guardando en el garage de su casa. Fue un típico caso de entradera del cual no está ajeno ningún ciudadano”, dijo una fuente judicial.

 

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