García critica que se haya hecho un “show mediático” del accidente

Lo hizo a través de una carta. Reiteró que se puso a disposición de los familiares de la víctima. Señaló que las versiones periodísticas apuntan a mostrarlo como el “mismísimo diablo”.
sábado, 4 de mayo de 2013 · 00:00

El locutor Pablo García, quien el martes fue indagado por haber atropellado y matado a un vigilador en la Panamericana cuando manejaba en estado de ebriedad, cuestionó que se haya montado “un show mediático” de la “tragedia” y recordó que habló con la familia de la víctima y se puso a su disposición.

En una carta abierta publicada ayer en el diario Página/12, el hijo del periodista Eduardo Aliverti dijo que “las incesantes versiones erróneas y desinformaciones periodísticas apuntan a construir una imagen pública de mi persona, tal si fuese el mismísimo diablo”.

Además, explicó que desde que ocurrió el accidente el 17 de febrero en el que murió el vigilador privado Reinaldo Rodas, no había realizado declaraciones a la prensa “en memoria y en respeto de los familiares y seres queridos” de la víctima.

“Toleré todo tipo de mentiras y errores periodísticos, de los que solo me cabe creer que tienden a generar presión tanto en la opinión pública como en quienes deberán decidir mi situación judicial”, dice en la carta.

El locutor calificó de “injusto” el “escrache” que sufrió el último fin de semana en la puerta de su casa “similar a los que se han realizado contra genocidas, represores y violadores sistemáticos de los Derechos Humanos”.

El siniestro se produjo cuando García iba solo conduciendo su Peugeot 504 en el ingreso al ramal Pilar en su cruce con la ruta 25 cuando embistió a Rodas, que iba en bicicleta por la banquina y por el impacto ingresó por el parabrisas y quedó dentro del habitáculo, al lado del conductor.

García explicó que nunca intentó escapar tras el incidente, ya que “podría haber tomado cualquiera de las salidas que se indican en la Panamericana”, y no lo hizo. Luego, afirmó que la empleada del peaje desmintió en su  testimonio las versiones periodísticas sobre que había trasladado a la víctima durante 17 kilómetros sobre el capó del auto y que había bromeado al llegar a la cabina del peaje sobre si tenía que “pagar doble”.

“Esas versiones que afectan al sentido común, tras ser repetidas en innumerables oportunidades y ni siquiera desmentidas a la ligera, instalaron un imaginario colectivo de ‘Atropelló, Mató y Huyó’”, dijo.

Por primera vez desde que ocurrió el hecho, García declaró el jueves a través de un escrito en el que responsabilizó a Rodas por estar circulando en bicicleta por la autopista, explicó que no se detuvo porque entró en “estado de shock” y pidió su sobreseimiento a la fiscal María Inés Domínguez.

Domínguez indagó a García con una acusación alternativa que incluye la imputación inicial por “homicidio culposo agravado” -sin intención y con una pena de 2 a 5 años de cárcel-, pero también otra más grave por “homicidio simple con dolo eventual”, que se castiga con entre 8 y 25 años de prisión.

En la carta, García negó haber conducido con la licencia  vencida, dijo que no fue a la citación con el juez de Faltas porque a la misma hora lo habían llamado desde “la fiscalía interviniente” y que, al embestir a Rodas, no conducía a 100 kilómetros por hora.

“En realidad no iba a más de setenta kilómetros por hora,  según establecen las propias pericias oficiales, y cuando estaba haciendo el ‘ingreso en la autopista’”, aclaró.

Por otra parte, rechazó las versiones de familiares de la  víctima que denunciaron que estaba siendo protegido por la Policía. “Me indigno al escuchar a comunicadores sociales, que se arrogan el alegre derecho de decir que en situación similar la única lógica es detener la marcha. Mi lógica fue buscar ayuda en el peaje”, dijo y agregó que no pudo utilizar su teléfono para pedir auxilio porque había quedado en el bolsillo derecho de su pantalón “debajo de parte del cuerpo del señor Rodas”.

“Lamentablemente se hizo de esta tragedia un show mediático instalando el tema en la opinión pública como si fuera de interés nacional, cuando en realidad se trató de un fatal accidente de tránsito”, explicó.

 

La comunicación  

Finalmente, aclaró que entre las 19 y las 20 del 13 de marzo se comunicó con el hermano de Rodas, llamado Aldo, y que se puso a su disposición “cuando lo desearan y a fin de cuanto requirieran”.

Dijo que pone a disposición “los audios de las escuchas telefónicas (de ese diálogo)”, y aclaró que no guarda “ningún rencor por el escrache sufrido” en su domicilio el sábado y concluyó: “Entiendo el terrible momento que están viviendo”.

 

El dato 

Según un estudio que se le practicó tras el accidente, Pablo García tenía 1,45 gramos de alcohol en sangre, casi el triple del dosaje máximo permitido, pero el joven se negó a contar dónde había estado.

 

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