Crecen los secuestros virtuales pero se denuncian menos casos

 Se denuncian entre cinco y seis hechos por semana pero se producen muchos más. Los extorsionadores son más hábiles y utilizan varios teléfonos. La policía recomienda cortar la llamada de inmediato. 

domingo, 13 de octubre de 2013 · 00:00

 Todo comienza con una llamada que termina en una situación de desesperación para el receptor que cree que un familiar ha sido secuestrado. El nerviosismo facilita el trabajo a los delincuentes cuyo plan parece perfeccionarse en cada llamado. En los últimos meses este delito recrudeció y en el distrito se dieron varios casos, muchos de ellos en barrios cerrados y countries.

Incluso hubo tres llamados en un mismo emprendimiento en apenas dos horas y en uno de ellos la situación tomó estado crítico ya que una de las víctimas cayó en el engaño.
Según fuentes policiales se producen entre “cinco y seis” casos por semana, sin contar los que no se denuncian.
Consultadas por El Diario las autoridades policiales recomiendan cortar rápidamente la comunicación y denunciar ante un llamado de este tipo.
El titular de la Jefatura Distrital de Pilar, comisario inspector Jorge Aguilar, aseguró que este tipo de hechos “no son habituales” o al menos no son denunciados.
En ese sentido remarcó que se daban con más frecuencia cuando los delincuentes podían hacer esas llamadas desde la cárcel sin que la víctima supiese.
“Ahora, cada vez que se hace un llamado desde un penal, una grabación lo advierte”, explicó Aguilar y remarcó: “eso evita que muchos continúen con el llamado y corten si no tienen a ningún familiar detenido”.

Equipados
Si bien en algunos casos se puede llegar a creer que los delincuentes están equipados con tecnología de vanguardia capaz de intervenir un teléfono, la policía lo descarta. Tanto Aguilar como el titular de la Sub Delegación de Investigaciones de Pilar (DDI) comisario inspector Horacio Martínez, aseguran que “es imposible que los delincuentes puedan contar con esa aparatología”. Ambos jefes policiales remarcan que lo que hacen es jugar con la desesperación de las víctimas y sacarles datos sin que se den cuenta.
Los uniformados también remarcaron que no siempre los llamados se dan desde una unidad carcelaria, sino que también son delincuentes organizados que buscan datos de las víctimas.
“Muchas veces los llamados se hacen desde teléfonos bolseros que son con chips truchos por lo que se hace muy difícil localizarlos”, explicó Martínez.
Al mismo tiempo el investigador pilarense remarcó: “operan con el engaño y son ávidos en la charla. Así, mantienen ocupada a la víctima” y agregó: “actúan con la desesperación de la gente y la bloquean tanto que les hacen creer que realmente tienen a un familiar secuestrado”.
Mientras que Aguilar describió una de las artimañas utilizadas para el engaño por los ladrones: “comienzan la llamada haciéndose pasar por un agente de una de las fuerzas de seguridad y les dicen que hubo un accidente y que un familiar del receptor del llamado está herido. Allí empiezan a sacarle datos y luego simulan el secuestro”.

Engaños
Los secuestros virtuales o llamados extorsivos, fueron modificando sus formas y los delincuentes utilizan varios teléfonos para llamar a la vez a los familiares involucrados y mantener los mismos ocupados y así no poder constatar si estos están bien.
Incluso sacan información de Internet y hasta en muchos casos simulan voces para hacerse pasar por los secuestrados o gritos de una persona pidiendo ayuda que se escuche detrás de la voz que hace el llamado.
Si bien en Pilar no se conocen casos que hayan culminado en el pago del supuesto rescate, en los últimos meses se conocieron llamados a famosos que terminaron con “éxito” para los delincuentes.
Entre los más resonantes están los que tuvieron como víctimas al empresario y expresidente de Racing, Fernando Marín, y a la exmodelo y conductora televisiva Mora Furtado.
En ambos casos fueron engañados con los secuestros de sus hijos, los cuales fueron falsos, pero los dos pagaron rescate.
Incluso los delincuentes llamaron a más de un miembro de sus familias a la vez y simularon las voces de sus hijos.
“Tienen el discurso del engaño cada vez más aceitado”, aseguraron las autoridades policiales. 
 

Cómo manejarse
• Ante un llamado recibido desde una unidad carcelaria corte rápidamente.
• Mantener la calma y no entregar datos ante un llamado que le resulte extraño.
• Intentar comunicarse con el familiar supuestamente secuestrado, su trabajo o alguien que sepa que esté cerca de esa persona.
• Tratar de contar con un teléfono alternativo para verificar dónde se encuentran los integrantes del grupo familiar y así descartar falsos datos.
• Llamar a la policía y efectuar la denuncia.

 
Casos puntuales
Entre los casos donde los delincuentes hicieron investigación previa, el titular de la Subdelegación de Investigaciones de Pilar (DDI) Horacio Martínez, contó: “Una mujer estaba en un retiro espiritual en Córdoba, por lo cual no atendía su celular y los delincuentes utilizaron un chip con característica de esa provincia”.
En tanto, relató: “una vez acompañamos a una persona que pese a que su familiar no estaba secuestrado siguió la conversación y en un momento le dijeron, dejá a la policía, pero no nos estaban siguiendo sino que era parte del discurso”.

 
El dato
La policía de Pilar está elaborando una cartilla con recomendaciones para evitar ser víctima de los extorsionadores. 

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