Otro robo en el acceso a Derqui

Esta vez, delincuentes ingresaron a una herrería. Se llevaron herramientas, una computadora y la camioneta del dueño, que luego apareció. Se suman los casos en esa misma zona.
 
viernes, 28 de septiembre de 2012 · 00:00

El crecimiento del comercio sobre la ruta 234 que lleva a Derqui no pasó desapercibido para la delincuencia. Sólo para tomar algunos ejemplos, en los últimos ocho meses ingresaron a robar en una casa mayorista de alimentos, en un corralón de materiales que está al lado y, la semana pasada, en una herrería ubicada al fondo del primer comercio. Los tres están a la altura del 3700 de la Avenida Presidente Perón (ruta 234) más precisamente, frente el barrio La Esperanza, entre Finlandia y Alemania.

Según lo recabado por este medio, en la madrugada del viernes pasado, entre dos y tres malvivientes se ganaron al interior del taller de herrería, propiedad de Luis Russi. Para eso primero rompieron la claraboya del baño y, por su estrecha dimensión, se cree que por allí primero bajó alguien muy delgado, o un chico, y luego abrió el portón desde adentro.

Así, los ladrones se dedicaron al acopio de herramientas como amoladoras, medidoras milimétricas, martillos y tenazas. Luego subieron a una oficina donde se hicieron de una computadora seminueva, su respectivo teclado, parlantes y el mouse.

Pero desde un punto de vista selectivo dejaron el monitor, presuntamente, por ser antiguo y chico. Sin embargo, al cabo de escasos minutos se disparó una alarma que fue oída por vecinos que inmediatamente comenzaron a llamar al reconocido trabajador.

Pero fue en vano porque había cerrado y olvidado su celular en el taller. Eso les permitió a los delincuentes ganar preciosos minutos que utilizaron para cargar todo en una camioneta Ford F100 -del herrero- y también llevársela. Y para esto no hubo necesidad de hacerle un puente eléctrico porque su propietario acostumbraba a dejarla con las llaves puestas, cerrar, e irse a su casa en automóvil. Una hora después Luis Russi ya estaba al tanto de todo y radicó la denuncia en el destacamento Monterrey. Prontamente salieron dos patrulleros en búsqueda de la camioneta y al cabo de unos 30 minutos la hallaron sobre la intersección de Perú y Formosa; paradójicamente a pocas cuadras de la casa de la víctima en barrio El Triángulo.

Si bien los malhechores escaparon con todo lo robado en la herrería, la camioneta estaba intacta. Ni siquiera le habían sacado su estéreo, la batería, o sus costosas llantas y cubiertas. “Le agradezco a la policía que la encontrara, porque más allá de algunas herramientas y la computadora la saqué barata; pudieron vaciarme el taller pero por la alarma se asustaron y escaparon con ella” reconoció finalmente Russi, a diferencia de otros comercios de la zona que no corrieron con la misma suerte . 

 

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