Choferes paran durante la noche cansados de las agresiones

Son trabajadores de la línea 276. Suspendieron el servicio en la madrugada del domingo. Un grupo de jóvenes que salía del corredor nocturno atacó a un chofer. Ya hubo tres casos.
martes, 4 de diciembre de 2012 · 00:00

Choferes de la línea 276 decidieron parar durante la madrugada del domingo último para protestar contra los ataques y agresiones de los que vienen siendo víctimas en las últimas semanas por parte de grupos de jóvenes que salen de los boliches bailables. El servicio, en todos sus ramales, fue paralizado en forma total por varias horas.

La última agresión se produjo contra un conductor que fue golpeado en la cabeza con un elemento contundente, sufriendo un severo traumatismo de cráneo, aunque ya se encuentra fuera de peligro. El ataque fue realizado por una patota de jóvenes que ascendió al colectivo en las cercanías del corredor nocturno de Pilar, en la ruta 8.

Según testimonios de los delegados gremiales de la empresa, en las últimas semanas los choferes de La Isleña vienen siendo víctimas de diferentes ataques, principalmente por parte de grupos de jóvenes que salen los fines de semana de los boliches pilarenses.

La última agresión ocurrió el sábado pasado cerca de las 7. El interno 32 de la empresa realizaba su habitual recorrido entre Pilar y Escobar. Al llegar a la entrada de Villa Rosa, sobre la calle Moreno, un joven arremetió con golpes de puño contra el chofer de 33 años. El motivo del enojo del pasajero habría sido que el conductor no se detuvo justo en la esquina, debido a que la parada en ese lugar se encuentra a mitad de cuadra.

Del ataque al chofer también participaron al menos dos jóvenes más y dejó como resultado varios politraumatismos, cortes y la pérdida de cuatro piezas dentarias del conductor del micro, quien tuvo que ser trasladado a un centro asistencial de la zona para su atención.

Según manifestaron testigos del hecho, los agresores tenían entre 16 y 20 años. Subieron al colectivo en la zona del corredor nocturno de Pilar y lo hicieron sin abonar el boleto, pese a la insistencia del chofer.

Durante todo el trayecto entre Pilar y Villa Rosa, el grupo iba provocando a algunos pasajeros, aunque nadie respondió a las agresiones. Hasta que finalmente atacaron al chofer. Avisada la policía de Villa Rosa, sus efectivos llegaron de inmediato pero los atacantes ya se habían fugado en distintas direcciones.

Lo cierto es que debido al ataque contra el conductor, los delegados gremiales de la empresa, apoyados por la UTA, al no obtener garantías por parte de la policía para desempeñar sus tareas laborales, decidieron realizar un paro de actividades, entre las 0 y las 8 del domingo. La medida se extendió a todos los ramales.

 

Otros casos

A su vez, el delegado Enrique Marcelo Sheneider describió otro caso de agresiones sufrido por un chofer el mismo domingo, cerca de las 20, esta vez en la ciudad de Luján. “Otro de nuestros compañeros, en éste caso de 38 años, fue atacado a golpes de puño, recibiendo varias heridas. El último sábado 24 de noviembre, un chofer de 25 años fue golpeado por dos jóvenes en un evidente estado de ebriedad”.

En las próximas horas los choferes iban a mantener una reunión con autoridades policiales para que “nos garanticen la seguridad mientras trabajamos, caso contrario, nos veremos obligados nuevamente a tomar mediadas drásticas”, señaló Scheneider.

 

8

Horas duró la medida de fuerza de los choferes de la línea 276.

 

Testimonio

“Nos sentimos impotentes e indefensos”

En diálogo con El Diario, Enrique Marcelo Sheneider, uno de los delegados de la empresa, explicó que los ataques se vienen dando desde hace un tiempo atrás: “No soportamos más estas agresiones. Nos sentimos impotentes e indefensos ante tantos ataques de estos vándalos”.

A su vez señaló: “solo somos trabajadores que cumplimos con nuestro trabajo y lo peor de todo es que estos grupos son patoteros o jóvenes que salen del corredor nocturno pilarense, borrachos tal vez algunos hasta drogados”.

El trabajador explicó que los grupos generalmente suben a los colectivos en la estación de trenes del San Martín, en la terminal del centro de Pilar y en la estación de servicio ubicada en Panamericana y Tratado del Pilar.

“Se amontonan y podríamos decir que toman por asalto a los colectivos, ascendiendo en malón por las diferentes puertas, sin sacar boleto y vociferando contra el chofer de turno y contra los pocos pasajeros que usan el servicio”, relató Sheneider.

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