“La Justicia no está entendiendo la peligrosidad de estas personas”

Lo afirmó Luis Guzmán, sacerdote, psiquiatra y querellante en la causa contra el sacerdote pedófilo Napoleón Sasso. Cuestionó la celeridad con la que se le otorgaron salidas transitorias.
viernes, 9 de noviembre de 2012 · 00:00

Su voz fue una de las más escuchadas durante la investigación y juicio que terminó condenando en 2007 al excura de La Lonja, Mario Napoleón Sasso, por abusos reiterados a cinco menores, el mismo que fue beneficiado recientemente con salidas transitorias. El también sacerdote, psiquiatra y querellante en el juicio, Luis Guzmán, mostró sus reparos frente a la medida y puso en dudas la rehabilitación del abusador.

“Es preocupante desde todo punto de vista porque han pasado tan pocos años que es difícil creer en la rehabilitación y da miedo por la alta peligrosidad que tienen estas personas”, manifestó Guzmán en diálogo con el programa radial Materia Prima (FM Plaza 92.1).

Para el psiquiatra “el universo judicial no está entendiendo bien las estructuras de personalidad que tienen estas personas, lo altamente peligrosas que son para las víctimas”. Asimismo, cuestionó “el poco seguimiento que tienen a posteriori que atraviesan las barreras del servicio penitenciario”.

Guzmán, por entonces responsable de la Casa de la Memoria de Manzone, fue uno de los primeros en tomar conocimiento de los abusos de Sasso. Fue a través de Analía López, catequista y colaboradora de la parroquia San Manuel de La Lonja donde se desempeñaba el pedófilo, quien acudió a él a raíz del relato que le confió una de las niñas abusadas y después de haber recurrido a otros sacerdotes locales que no tomaron nota del asunto.

Fue entonces, cuando el sacerdote Guzmán impulsó una campaña de revisación médica para 150 chicos de La Lonja, donde detectó en la niña los comportamientos típicos de una víctima de abuso.

Con ello, recurrieron a la Justicia que terminó probando cinco casos de abuso a nenas de entre 7 y 14 años por los que Sasso fue condenado a 17 años. La pena luego fue reducida a 16 años por el Tribunal de Casación.

El beneficio de las salidas fue otorgado al cumplirse más de la mitad del tiempo dispuesto de reclusión.

Cabe recordar que Sasso se encuentra tras las rejas desde enero de 2004 cuando fue detenido en la cabina de peaje de Pilar tras permanecer prófugo durante más de un mes. En 2007 Sasso se casó con una colaboradora quien hoy ejerce de garante en las salidas transitorias de 24 horas al mes.

 

Reincidencia

La posibilidad de una reincidencia –incluso agravada- es lo que inquieta a Guzmán como a tantos sectores de la sociedad que reclaman por una mayor rigurosidad en el cumplimiento de las penas a los condenados por delitos sexuales.

“Nos demandamos un debate social sobre estos temas, en todos estos casos (violadores liberados que reincidieron) hubo intervención judicial y evidentemente el sistema está fracasando, tiene que haber una autocrítica seria porque estamos hablando de víctimas y de psicópatas que van empeorando a través del tiempo”, reclamó Guzmán.

“Quisiera saber si tenemos la garantía de que estas personas no van a seguir cometiendo estos crímenes con nuestros niños”, se preguntó el sacerdote. Al mismo tiempo, criticó que en la Justicia “tienden a afirmar estas libertades a individuos de estas características y a ladrones de gallinas los dejan sentenciados muchos más años”.

 

La lupa

En cuanto a las acciones a desarrollar de cara a la medida, Guzmán prometió revisar junto con los abogados que participaron del juicio oral “que todo se haya hecho correctamente”. “Los números a mí no me están dando porque la sentencia era de cumplimiento efectivo”, señaló el sacerdote y adelantó que intentarán averiguar si “las practicas de peritaje psiquiátrico se llevaron a cabo”.

 

La vida después del abuso 

“Usaba la comida de Caritas que las víctimas tenían que llevar a sus hermanitos para presionar”, recordó el querellante, Luis Guzmán, respecto del siniestro modus operandi del cura pedófilo Napoleón Sasso, que habitualmente recibía desnudo a sus víctimas en el comedor de la Capilla de La Lonja. Las nenas eran manoseadas, obligadas a ver pornografía y con frecuencia el cura se masturbaba delante de ellas.

En cuanto al presente de las víctimas, el psiquiatra aseguró que “tienen altísimas secuelas, algunas continúan con terapia, realmente no han podido recuperar sus vidas, algunas ya son adolescentes, mayores, independizadas pero con enormes dificultades en sus vidas”.

“Tienen una herida psíquica tremenda porque no han sido uno o dos abusos, el abusador era de cotidiana actividad”, concluyó y aseguró que el número de víctimas es mayor al que se probó en el juicio: “hay muchísimos menores que no entraron dentro del circuito judicial por un montón de chicanas que hay dentro de estos procesos”.

 

La frase 

“tienden a afirmar estas libertades a individuos de estas características y a ladrones de gallinas los dejan sentenciados muchos más años”.

 

Opinión

Las salidas de Sasso están prohibidas por la ley

Por Roberto Ribas* 

Está mal que Napoleón Sasso haya sido beneficiado con estas salidas. Pero esto no es una opinión, es objetivo y está especificado en el artículo 100 de la Ley 14.296 de la Provincia de Buenos Aires. No puede gozar de ellas porque no lo permite la ley.

En líneas generales, la legislación permite las salidas transitorias cuando se haya cumplido al menos la mitad de la condena. Pero este beneficio está prohibido para quienes son condenados por delitos contra la integridad sexual, como es el caso del excura.

O sea que jamás se lo podrían haber concedido, está expresamente prohibido. En su caso, recién podría haber sido beneficiado seis meses antes de cumplirse los dos tercios de la pena, algo que todavía no ocurrió.

Como abogado, me indignan estas cosas. Son algunas de las cuestiones inentendibles de la Justicia. Afortunadamente no es común que se cometan este tipo de errores. A mí me llamó la atención, sobre todo porque hay una ley específica para esto que lo prohíbe.

El motivo por el que se cometió este error no lo se, tendría que especular. No sé a qué se debe pero seguramente es un problema de garantismo, político de alguna manera. Los responsables deberían dar una explicación acabada.

Es necesario que la Justicia empiece a ajustar algunas cuestiones. Debe haber una unificación de los criterios porque en algunos casos nuestra actuación es una cuestión de suerte según qué tribunal toca. Hay jueces más y menos benignos, tendría que haber criterios más firmes.

Por otra parte, necesita un mayor presupuesto, hay muy pocos tribunales para la cantidad de gente que hay.

 

*Abogado.

 

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