Involucrado en crimen de la maestra cayó por robo y toma de rehenes

Se trata de un joven que participó del asesinato de Sandra Almirón en el 2009. Como tenía 15 años quedó en libertad. Robó un auto y en la huida tuvo cautiva a una mujer con su bebé.
miércoles, 21 de noviembre de 2012 · 00:00

Un delincuente fue detenido minutos después de que en compañía de un cómplice asaltara a un automovilista, llevándole el auto. Ambos fueron perseguidos por la policía hasta que lograron abandonar el rodado para continuar su fuga a pie, por el barrio Monterrey de Presidente Derqui.

En su huída sortearon varias viviendas hasta que uno de ellos, acechado por los efectivos policiales, tomó de rehén a una mujer y a su bebé de meses, hasta que fue convencido para que finalmente se entregara.

El detenido resultó ser uno de los tres jóvenes que el 28 de noviembre de 2009 participó del crimen de Sandra Almirón, la maestra asesinada de un disparo en la espalda cuando llegaba a su casa del barrio La Alborada de Derqui. El ahora detenido, en aquel entonces tenía 15 años por lo que quedó en libertad.

Las fuentes policiales aseguraron que el hecho sucedió pasadas las 19 del lunes último en la Avenida Presidente Perón y la calle Puch, frente al Hospital Austral. Un joven de 19 años descendía de su vehículo VW Gol de color gris (patente EKQ 435) para realizar unas compras en una verdulería.

En ese momento fue sorprendido por dos sujetos que arma en mano y bajo amenazas de muerte, le pidieron las llaves del auto. La víctima, sin ningún tipo de resistencia, accedió al pedido. Los delincuentes obligaron a bajar del auto a la hermana del muchacho, una joven de 20 años que estaba sentada en el asiento del acompañante, y escaparon por la Avenida Perón, con dirección a Derqui.

El aviso al 911 llegó de manera inmediata y dos móviles de la Comisaría 5ª salieron a la búsqueda de los individuos. Los ubicaron a unos 800 metros del lugar del asalto. Desde ahí se entabló una persecución por más de 1.500 metros, hasta que en la esquina de Amado Nervo y Mariano Acosta, barrio Las Lilas, los delincuentes acechados por los efectivos policiales decidieron abandonar el auto robado en Benito Lynch y Las Amapolas.

A partir de ese momento continuaron su fuga a toda carrera, entrando por algunas viviendas, saltando paredones, subiéndose a algunos techos hasta que lograron eludir el cerco policial.

Después de más de media hora y cuando los delincuentes imaginaron que la policía ya se habían retirado de la zona, uno de ellos salió desde el interior de una de las viviendas. Pero al llegar a la puerta principal fue observado por varios policías que aún los buscaban. Al no tener salida alguna y ante la corrida de los policías para evitar que el sujeto nuevamente se fugara, el delincuente ingresó otra vez a la vivienda.

Fue en ese momento que tomó de pelo a la dueña de casa, una joven de 25 años que estaba con su bebé de 8 meses en sus brazos. La obligó a ingresar a la vivienda tomándola como rehén, amenazándola con matarla a ella y a su pequeño hijo si dejaba ingresar a los policías. Después de varios minutos de intensas negociaciones, el delincuente se entregó sin condiciones. Tanto la madre como su bebé resultaron ilesos.

Una vez en la dependencia policial, fue identificado como Mario Darío Bravo Sampallo, de 18 años de edad, domiciliado en la calle Sarmiento al 600 del barrio Villa Blanca, de la misma localidad derquina. En el lugar de la aprehensión no se pudo hallar el arma de fuego utilizada en el asalto al automovilista. Tampoco se tuvo noticias del otro cómplice que logró evadir la persecución de los uniformados, aunque ya estaría identificado.

Cuando ocurrió el crimen de Sandra Almirón el detenido estaba a punto de cumplir 16 años. En diciembre próximo cumplirá 19.

La causa fue caratulada como “robo calificado por el uso de armas, privación ilegal de la libertad calificada y aprehensión”. Interviene la Unidad Funcional de Instrucción Nº 1 de Pilar a cargo de Washington Palacios.

 

La suerte judicial de los acusados  

El crimen de Sandra Almirón ocurrió el 28 de noviembre de 2009. Tres jóvenes intervinieron en el hecho que acabó con la vida de la maestra de Derqui. Este año Sebastián Soto fue condenado a 22 años de prisión (la fiscal había pedido 33) como responsable de “homicidio en ocasión de robo, agravado por la participación de menores, de tres personas y por el uso de armas”.

El otro tenía 16 años cuando la mujer fue asesinada, debió esperar a cumplir los 18 años para ser condenado, aunque fue sentenciado a 5 años por “robo calificado por el uso de armas”. La familia de la mujer asesinada en 2009 logró que se reconsidere la sentencia dictada al joven cuya sentencia aún no está firme. Por este mismo hecho, Bravo Sampallo que tenía 15 años al momento del crimen no pudo ser juzgado por ser inimputable.

 

El crimen 

El hecho ocurrió a fines de noviembre de 2009. Aquella noche, la maestra de primaria de Derqui regresaba a su hogar en su automóvil cuando tres jóvenes que estaban escondidos a metros de su vivienda, la sorprendieron al ingresar el rodado. Luego de efectuarle golpes a la docente y de haberse hecho del vehículo, uno de ellos disparó contra la víctima con un revólver calibre 38, hiriéndola en su espalda. Seguidamente uno de los vecinos la trasladó al Hospital Universitario Austral, donde la mujer falleció. El auto de Sandra fue encontrado abandonado en José C. Paz.

 

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