La madre de Matías Berardi, el adolescente secuestrado y asesinado en Campana en 2010, dijo hoy, al empezar el juicio por el caso, que espera “la pena máxima” para los culpables ya que esa es la “única manera” en la que la familia podrá rehacer su vida.
“Creemos que la única manera de poder rehacer nuestras vidas es que estas personas (por los once acusados) queden presas de por vida o que tengan la pena máxima que existe en la Argentina”, expresó esta mañana a la prensa María Inés Daveiro, minutos antes de iniciar el debate.
El juicio comenzó a las 11.30 ante el Tribunal Oral Federal (TOF) 3 de San Martín, en el edificio judicial situado en Pueyrredn 3734 de ese partido del conurbano.
Daveiro y su esposo y padre de la víctima, Juan Pablo Berardi, no ingresaron a la sala de audiencias ya que se espera que declaren como testigos recién el viernes próximo, aunque sí lo hicieron alrededor de 50 familiares y amigos de Matías.
Este grupo de ubicó en el sector derecho del recinto, separado de los imputados por unos 15 efectivos de Policía Federal Argentina (PFA) y del Servicio Penitenciario Federal (SPF).
Los amigos de Matías vistieron remeras blancas con una leyenda escrita en letras azules que “Prohibido olvidar” en el pecho y “Mati Berardi” en la espalda, junto al número “5”, en referencia al puesto que ocupaba en el equipo de fútbol del colegio.