Comienza el juicio por el secuestro y asesinato de Matías Berardi

El chico de 16 años fue raptado cuando volvía de una fiesta. Lo ejecutaron de dos disparos. Hay once imputados. En algunos casos las penas podrían alcanzar la prisión perpetua. 
 
domingo, 21 de octubre de 2012 · 00:00

Once imputados comenzarán el próximo miércoles a ser juzgados por el crimen de Matías Berardi, el chico de 16 años que en 2010 fue secuestrado en Panamericana y Ruta 26 por una banda que pidió un rescate, pero lo ejecutó de dos balazos en un descampado de Campana, porque la víctima había logrado escapar de su lugar de cautiverio.

El juicio se iniciará el miércoles a las 10 ante el Tribunal Oral Federal (TOF) 3 de San Martín, en el edificio judicial de la calle Pueyrredon 3734 de ese Partido del conurbano.

Fuentes judiciales informaron a Télam que los jueces Elbio Osores Soler, Lidia Soto y Germán Andrés Castelli dispusieron que las audiencias de este debate se realicen sólo los días miércoles y viernes de cada semana y se estima que, con los 200 testigos citados, el juicio podría prolongarse hasta el año próximo.

La acusación estará en manos del fiscal de juicio Eduardo  Codesido, mientras que los once imputados estarán asistidos por cuatro defensores oficiales: Cristian Barritta, Sergio Moreno, Héctor Tejerina Ortiz y Leonardo Miño.

Los padres de la víctima, Juan Pablo Berardi e Inés Daverio, quienes concurrirán al debate y hasta declararán como testigos, estarán representados como querellantes por los abogados Eduardo Durañona, Ignacio Palazuelos, Santiago De Jesús y Manuel Izura.

Los principales implicados en el caso son los integrantes de la familia de Richard Fabián Souto (45), el herrero uruguayo propietario del galpón de Benavídez donde la víctima estuvo cautiva.

Souto es señalado en la causa como el autor material del  crimen, ya que una pericia detectó rastros de deflagración de pólvora en sus manos, aunque hay un testigo de identidad reservada que señala a otro de los imputados, su concuñado Néstor Facundo Maidana, alias Chino (24), como el ejecutor de los disparos.

Además de Souto, están presos y procesados su esposa Ana Cristina Moyano (40), su hija Jennifer Stefanía Souto (21), otra hija cuya identidad se reserva porque era menor de edad -17 años-, al momento del hecho y su cuñada Celeste Mónica Moyano (29).

El novio de esta última, el Chino Maidana, su hermano Federico Esteban Maidana (29) y Elías Emanuel Vivas (22), completan lo que fue la primera tanda de detenidos de la causa.

Pero entre fines de 2010 y mayo de 2011 fueron detenidos  otros tres imputados: Damián Sack (26), Gabriel Raúl Larry Figueroa (26) y Gonzalo Hernán Alvarez (33).

Todos enfrentan, aunque algunos con distintos grados de  participación, una imputación por secuestro extorsivo seguido de muerte, cuya pena es la de prisión perpetua.

El hecho ocurrió la madrugada del 28 de septiembre de 2010 cuando Berardi (16) fue a una fiesta de egresados de un colegio de San Isidro en la disco Pachá, ubicada en la Costanera Norte porteña.

De allí salió en una combi alquilada especialmente, junto a  su grupo de amigos, y se bajó en el cruce de Ruta 26 y  Panamericana, donde fue capturado alrededor de las 5.30.

A las 6.20, sus padres recibieron el primero de una serie de ocho llamados extorsivos, en los que el propio Matías les dijo que había sido secuestrado y los delincuentes exigieron un rescate que varió de 500 a 30.000 pesos.

La banda trasladó al adolescente al taller que el herrero Souto tenía en avenida Sarmiento 407 de Benavídez, Partido de Tigre, donde lo tuvieron atado y vendado.

Pero a las 19.20, Matías logró escapar del lugar de  cautiverio y comenzó a pedir ayuda entre los vecinos a quienes les decía que lo tenían secuestrado, pero no logró que nadie lo refugiara.

Mientras el herrero Souto y Facundo Maidana persiguieron con un auto y lograron recapturar a Berardi a dos cuadras, en las puertas de un cementerio municipal, las mujeres de la familia salieron a la calle a los gritos a decirle a los vecinos que en realidad era una ladrón que había intentado robarles.

La víctima fue trasladada a un descampado ubicado en un  camino de tierra a 300 metros de la ruta 6, a la altura de Campana, donde los asesinos efectuaron dos disparos con una pistola calibre 11.25 milímetros, uno de los cuales ingresó por el omóplato derecho de la víctima y le ocasionó la muerte.

La clave que llevó a los investigadores a la herrería de  Souto fue un llamado realizado al 911 por una vecina que al ver en los noticieros de televisión la foto de Berardi y enterarse que había aparecido asesinado tras estar secuestrado, lo reconoció como el chico que había salido corriendo y pidiendo ayuda.

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