Un hombre de 75 años murió tras ser brutalmente golpeado en un asalto

Le robaron 80 pesos y un anillo de oro. Falleció horas más tarde en el Hospital. La familia reclama que se investigue. Y apunta a cuatro menores de la zona. Uno de ellos habría contado cómo lo atacaron.

jueves, 29 de septiembre de 2011 · 00:00

 

Desiderio Soriano tenía 75 años. Lo mataron a golpes.


Desiderio fue atacado al salir del bar “Los Gurisitos”.

 

Desiderio Soriano de 75 años murió a causa de un derrame cerebral producto de la golpiza que recibió a manos de delincuentes que le robaron 80 pesos y un anillo de oro.

El hecho ocurrió durante los primeros minutos del pasado lunes 5 de septiembre, cuando el padre de 6 hijos y abuelo de 18 nietos regresaba a su casa después de jugar al truco con unos amigos en un bar de la zona.

Los familiares de la víctima reclaman que se investigue el hecho, que tuvo lugar en la calle Cañonera Tortuga, entre Pedro Cabral y Corbeta Uruguay, del barrio Villa Buide.

La mayor preocupación de los hijos de la víctima es la pasividad de la policía, a la que dicen haberle dado datos de lo ocurrido e, incluso, el testimonio de una persona a quien uno de los delincuentes le habría contado cómo abordaron, golpearon y robaron al anciano.

“Nosotros nos cruzamos con los pibes todos los días, pero optamos por lo más civilizado, que es darle intervención a la policía”, remarcó uno de los hijos de Desiderio, Germán Soriano.

Según cuenta el joven, los atacantes fueron al menos tres, todos menores de edad. Pero tras haber llevado al testigo que habló con uno de los supuestos delincuentes y a los dos compañeros de truco de su padre, que fueron quienes lo encontraron tirado en la calle, en la Comisaría 1ª de Pilar le exigen pruebas para actuar.

“La causa recién hoy (por ayer) llegó a la fiscalía y en la comisaría me dicen ‘tenés que traerme testigos del hecho’”, contó Germán, que explicó: “ya recorrí todo el barrio donde lo encontraron y pregunté a los vecinos, pero nadie vio nada”.

“La verdad que yo soy un vecino común, no un policía y no sé qué tengo que hacer ¿llevarles a los pibes a la comisaría y decirles, tomen estos son los que mataron a mi papá?”, se preguntó.

 

Golpiza

Según cuenta Germán, que vive en una casa levantada en el mismo terreno en el que su padre vivía y tenía un kiosco, el domingo 4 de septiembre Desiderio escuchó el partido que Boca le ganó a Independiente 1 a 0. Luego, salió de su casa rumbo al bar “Los Gurisitos”, ubicado sobre la calle Musladini, en el barrio Buide.

Allí, el hombre jugó un partido de cartas junto a un grupo de amigos con los que compartió algunas copas. Ya entrado el lunes, apenas pasada la medianoche, Desiderio se levantó de la mesa y partió de regreso a su casa, de la calle Bergantín República, de Villa Verde, tomando por la calle Cañonera Tortuga.

Pero, según contaron Germán y dos de sus hermanos, Margarita y Gustavo, a poco más de cien metros de llegar a las vías del ferrocarril General Urquiza, lo interceptaron y lo golpearon brutalmente para quitarle los 80 pesos que tenía y un anillo de oro.

En el lugar, ubicado frente a las ex canchas de fútbol del barrio Buide, aseguran los hijos de la víctima que “todavía se ven las manchas de sangre que quedaron sobre el asfalto”.

 

Relatos

A las 8 de la mañana del lunes, los familiares no tenían noticias de Desiderio y pensaban que podía estar durmiendo. Pero uno de los compañeros de truco que lo encontró, llegó para entregarle las llaves a su hijo y le contó que había sido llevado al hospital.

Los familiares fueron al nosocomio, donde encontraron al anciano, que falleció horas más tarde (ver aparte).

Tras el entierro de Soriano, una persona se acercó a la familia para contarles que uno de los jóvenes que habría asaltado al Desiderio le contó: “conseguimos plata recién el domingo a la noche, cuando le pegamos a un viejo y le sacamos 80 pesos y este anillo”, que el malviviente llevaba puesto.

Según el relato de Germán, el testigo le aseguró que el ladrón le dijo que el dinero era, “para comprar drogas”. Incluso, aseguró que el delincuente le señaló que el “botín” era en “billetes de 2 y 5 pesos”, lo que el hijo de la víctima asegura que coincide con la denominación del dinero que llevaba su padre encima producto de su quiosco.

“A los pibes los cruzamos todos los días y frecuentan el bar de donde salió nuestro padre y la verdad que tenemos miedo, pero a la vez mucha impotencia y necesitamos que se investigue y se haga justicia”, enfatizaron los hijos de Soriano.


La otra denuncia

“En el hospital lo trataron como a un borracho más”

Germán Soriano contó que al enterarse de lo ocurrido, se comunicó con el Hospital Sanguinetti, donde le dijeron que podía ir a buscar a su padre.

“Cuando llegué, lo tenían en un pasillo sobre una camilla y con suero, pero inconsciente”, describió el hijo de Desiderio. Al mismo tiempo el joven contó: “el médico me dijo esperá que se despierte y llevalo, pero mi papá no reaccionaba y se lo dije, pero me respondió, “es por la ‘mamúa’ que tiene”.

El relato de Germán continuó: “cuando vio que seguía sin reaccionar, le cambió el suero y dijo que la noche anterior había dejado la orden para que le hicieran unas placas, pero que se fue a dormir y no se las hicieron”.

Según describió el hijo, su padre tenía algunos cortes y moretones en el rostro: “lo movía y le nombraba a mis hermanos pero lo único que hacía era respirar”, aseguró.

Su hijo señaló que, como no reaccionaba, Soriano fue llevado cerca del mediodía, casi 12 horas después de haber ingresado al nosocomio, a Terapia Intensiva y luego le practicaron una tomografía computada.

“A la tarde el médico me dijo que había entrado en coma y que tenía un derrame cerebral a causa del golpe y que era irreversible”, remarcó Germán.

El corazón de Desiderio Soriano dejó de latir el martes a las 16, ya con la muerte cerebral declarada 24 horas antes.

 

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