Cuestionan una pericia clave

Es una grabación en la que se revela cómo manipularon el cuerpo antes de la llegada de las ambulancias. El creador del sistema que analizó el material puso en duda la certeza del resultado.

viernes, 26 de agosto de 2011 · 00:00

 

Irene Hurtig no podrá ser testigo en la causa ni entrar a la sala de audiencias.

 

La pericia de audio que reveló cómo manipulaban el cuerpo de María Marta García Belsunce mientras se pedía una ambulancia y complicó en su momento a algunos  familiares imputados en el caso, fue cuestionada por el creador del software que se empleó para realizarla.

Fuentes judiciales informaron a Télam que la declaración del ingeniero Jorge Gurlekián fue lo más destacado de las últimas jornadas del juicio por el encubrimiento que se realiza ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de San Isidro.

Gurlekián es ingeniero electrónico, investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y miembro del Laboratorio de Investigaciones Sensoriales del Instituto de Neurociencias que funciona el Hospital de Clínicas de la Capital Federal.

El ingeniero desarrolló el «Anagraf», un software empleado para analizar el habla de pacientes con problemas fonoaudiológicos que fue usado en 2007 por Gendarmería para realizar el peritaje con el que se filtraron las voces que aquel 27 de octubre de 2002 se escuchaban de fondo en la casa del country Carmel de Pilar mientras Carlos Carrascosa pedía una ambulancia para su esposa.

Los peritos de Gendarmería descubrieron de fondo a las voces en primer plano de Carrascosa y el operador de OSDE, la siguiente secuencia de frases pronunciadas por un hombre y una mujer:

-Mujer: «¿No la ves?»

-Hombre: «¿Alguien va llama..?»

-Mujer: «Tenela»

-Mujer: «Tocala»

-Hombre: «Cerrá la puer...»

-Hombre: «Sí, está muer...»

-Mujer: «Dale... vamo...»

-Un susurro atribuido a la mujer: «¿Qué dicen?».

Los peritos atribuyeron la voz del hombre al cuñado de la  víctima Guillermo Bártoli, pero en el caso de la voz femenina concluyeron que las muestras de audio no alcanzan para hacer un cotejo y darle identidad.

Esta fue una de las pruebas clave que el fiscal Diego Molina Pico usó en 2007 contra Carrascosa y la familia cuando se realizaba el primer juicio en el que el viudo terminó condenado primero por el encubrimiento y después, por un fallo de Casación que valoró esta misma pericia, por homicidio calificado.

Incluso, el peritaje fue usado para pedir en mayo último la  detención -luego rechazada-, de la esposa de Bártoli y medio hermana de María Marta, Irene Hurtig, ya que de acuerdo a la hipótesis de los fiscales, es imposible que la mujer que se escucha de fondo a las 19.07 en la casa de Carrascosa sea la masajista Beatriz Michelini, como siempre sostuvo la familia.

 

Experto

Ante el TOC 1 de San Isidro, Gurlekián aseguró que el Anagraf «no transforma la voz en texto», es decir, que los gráficos (espectrogramas) que genera, no se pueden traducir en palabras a transcribir, como ocurrió en el peritaje de Gendarmería.

El ingeniero, que fue convocado a declarar por el defensor de Bártoli, Alejandro Novak, también aseguró que para realizar una buena pericia, se debería haber hecho en laboratorio y con cinco expertos especialmente entrenados para oír e intentar descifrar las frases.

Cuando Novak les preguntó si los peritos de Gendarmería eran expertos en Anagraf, Gurlekián respondió que no porque él era el encargado de capacitar al personal de esa fuerza de seguridad en cursos que duraban sólo 12 horas en tres días.

Si bien para las defensas fue un testimonio categórico en  favor de la familia, un vocero judicial indicó a Télam que los fiscales del juicio evaluaron que Gurlekián «sólo dio pautas teóricas y en abstracto de cómo debe hacerse una pericia de este tipo, pero sin revisar la pericia que se hizo en la causa».

 

Por sus declaraciones en los medios

Irene, con la entrada prohibida

El tribunal que realiza el juicio por el encubrimiento del asesinato de María Marta García Belsunce resolvió que su hermanastra, Irene Hurtig, no podrá ser testigo en este debate y le prohibió el ingresó a la sala de audiencias por sus declaraciones en los medios, informaron fuentes judiciales.

«Me parece preocupante que el tribunal prejuzgue acerca de cuál iba a ser mi conducta adentro de la sala», dijo hoy Hurtig  a Télam.

La decisión fue tomada el miércoles por el Tribunal Oral en lo  Criminal (TOC) 1 de San Isidro que desde mayo lleva adelante el juicio en el que tres familiares de la víctima, un vecino, una masajista y un médico están acusados de encubrir el crimen.

La defensa de Guillermo Bártoli fue la que pidió que Hurtig, esposa de su cliente, declare como testigo en el juicio. Esta petición fue rechazada por los jueces al considerar la particular situación de Hurtig, quien en mayo fue imputada como partícipe del crimen por dos de los fiscales de este juicio, Leonardo Loiterstein y Daniel Márquez, quienes incluso pidieron su detención, algo que fue rechazado.

 

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