Ex esposa dice que John Hurtig tuvo dudas ya en el velorio

  Su planteo más fuerte era que la víctima estaba con zapatillas. No le cerraba la posibilidad  de que se hubiera resbalado. Descartó que haya intentado bloquear a la Justicia o la policía.

miércoles, 29 de junio de 2011 · 00:00

 

Mirta Molina, mucama de los Belsunce y Ema Benitez entran a declarar.

 

 

La ex esposa de Juan Hurtig, acusado de encubrir el crimen de su hermana María Marta García Belsunce, aseguró ayer que su ex marido tuvo dudas del accidente el mismo día de velatorio y dijo que se las transmitió al fiscal de Casación Penal Juan Martín Romero Victorica, amigo de la familia.

“Le dijo que él le había sacado las zapatillas, que le parecía extraño que se hubiera resbalado en el baño, que no se quedaba tranquilo”, afirmó Javiera Marqués de Rosas al declarar como testigo, lo cual provocó que Hurtig llorara durante todo su relato.

Frente al Tribunal Oral Criminal (TOC) 1 de San Isidro, Marqués de Rosas, que es psicóloga, también dijo que su entonces marido le preguntó, pocas horas después de la muerte, si ella sabía cómo era una bala y ella se la describió, pero no le contó nada más.

“No sé, me pareció haber encontrado algo, pero no...”, recordó Javiera que le dijo su marido, y remarcó que todo lo expresaba “muy abiertamente, no en secreto, porque Juan es muy expresivo”.

Hurtig, conocido como John, es el medio hermano de María Marta que arrojó la “bala-pituto” por el inodoro de la casa de García Belsunce, luego se lo comentó al fiscal Diego Molina Pico y participó del hallazgo de ese elemento cuando lo extrajeron de los excrementos del pozo ciego de la vivienda.

“Él fue quien encontró lo que después se supo que era una bala. Estaba muy contento de haber podido encontrar algo significativo en la investigación”, subrayó la testigo.

La ex mujer de Hurtig contó que el 27 de octubre de 2002 le avisaron que María Marta había tenido un accidente y que ella se lo dijo a su esposo en el living de su casa, recuerdo que hizo que Hurtig comenzara a llorar por primera vez en lo que va del juicio.

“Juan al principio estaba triste y angustiado y me empezó a decir que le parecía raro que María Marta, que era tan sana, vital, no estaba enferma, hubiese tenido un accidente. Me lo dijo muchas veces durante la noche del velorio. Yo pensé que le costaba aceptar la situación”, relató la mujer e hizo hincapié en que su marido, incluso, revisó la ventana del baño para ver si alguien había entrado por allí.

“Lo de las zapatillas me lo dijo cien veces. Yo interpreto que si él tenía esas dudas quería que algo se hiciera. Decía, ¿qué hacemos? ¿hacemos algo?”, recordó la psicóloga, quien debió brindar la mitad de su declaración con la sala a oscuras, ya que se cortó la luz en los Tribunales de San Isidro.

Marqués de Rosas recordó, además, que al día siguiente de la muerte de María Marta, se presentó en la casa Romero Victorica y que John y su medio hermano, Horacio García Belsunce, también imputado, “le transmitieron las dudas que tenían”.

La mujer dijo que interpretó que “él (por Romero Victorica) iba a gestionar que fuera un fiscal”, lo cual ocurrió luego, al llegar a la casa Molina Pico. “John le planteó dudas a Romero Victorica porque estuvo toda la noche desconfiando sobre lo que había pasado” agregó la testigo, y dijo que tras esta situación el fiscal de Casación se mostraba “soberbio y no era muy amable”.

La mujer dijo que si bien John estaba “fastidiado” por esa actitud, “para nada” intentó abortar alguna acción de la Justicia o la policía, ocasión en la que Hurtig volvió a lagrimear y se secó la cara con un pañuelo de papel.

“Romero Victorica no dijo ‘los voy a ayudar’ y eso generó tensión. Parecía que desconfiaba de la familia”, agregó la mujer al referirse a la situación, algo similar a lo que el fiscal de Casación declaró el jueves pasado.

La electricidad volvió a la sala al mediodía, pero debido a que no se garantizó que no hubiera nuevos cortes de luz, el tribunal y las partes acordaron suspender la audiencia hasta hoy a las 10, cuando declararán los cuatro testigos que estaban previstos para ayer junto con Marqués de Rosas.

 

 

Sigue el juicio
Declaran las mucamas que limpiaron la escena del crimen

El juicio oral por el encubrimiento del crimen de María Marta García Belsunce continuará hoy con la declaración de dos mucamas a las que se le ordenó que limpiaran el baño donde la socióloga fue asesinada en octubre de 2002, en su casa del country Carmel de Pilar.

A las 10, se reanudará el debate a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de San Isidro donde se espera que declaren Mirta Molina y Ema Benítez, quienes ya declararon en el juicio anterior que Guillermo Bártoli, cuñado de la víctima, les pidió que limpiaran la casa, en especial el baño y la habitación donde ocurrió el crimen.

Otro testigo será Roberto Tito Effling, encargado de un comedor comunitario en el barrio Agustoni de Pilar, quien recibió una donación de ropa de la víctima y luego se determinó que entre ellas estaba una camisa blanca que tenía puesta María Marta el día del crimen, por lo que el fiscal Diego Molina Pico ordenó su secuestro.

La tercera testigo convocada es una amiga de la víctima, Carmen Aberastain de Panelo, quien en su momento declaró que había dudas sobre el motivo de la muerte apenas ocurrida.

La lista de testigos se completa con Yolanda Cardozo, empleada de la empresa funeraria Casa Sierra, donde la familia obtuvo el certificado de defunción en el cual decía que María Marta había muerto de un paro cardiorrespiratorio no traumático.

 

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