La madrastra de María Marta dijo que una amiga sospechaba de crimen

La madrastra de María Marta García Belsunce recordó hoy que fue Inés Ongay, íntima amiga de la víctima, quien pocos días después del velatorio la llamó por teléfono para decirle que había rumores sobre que se había tratado de un crimen y no de un accidente doméstico.
lunes, 27 de junio de 2011 · 00:00

La madrastra de María Marta García Belsunce recordó hoy que fue Inés Ongay, íntima amiga de la víctima, quien pocos días después del velatorio la llamó por teléfono para decirle que había rumores sobre que se había tratado de un crimen y no de un accidente doméstico.

Al declarar como testigo ante el Tribunal Oral Criminal 1 de San Isidro, que juzga a seis personas por el encubrimiento del crimen, María Luisa Lanusse de García Belsunce, conocida como “Marialita”,  recordó cómo se enteró de la muerte de María Marta, cómo fue el velatorio y cómo llegó a sus oídos la versión del crimen.

Marialita recordó que “dos o tres días después del entierro”, una amiga de María Marta, Inés Ongay, quien vive en Bariloche, había estado en el velatorio y regresado a su casa, la llamó para decirle que había comentarios de que la muerte había sido por un crimen.

“A mí me pareció un disparate”, dijo la madrastra de María Marta al referirse a lo que sintió en ese momento.

Marialita, esposa del padre de la víctima, contó que el 27 de octubre de 2002, Horacio García Belsunce llamó a su casa y le dijo a su marido que fuera para allá, ya que María Marta había tenido un accidente. Según la testigo, al llegar, Carlos Carrascosa los abrazó y, mientras su esposo se sentó y empezó a decir “esto es una pesadilla”, ella se acercó al cuerpo de María Marta.

Al referirse a cómo encontró el cuerpo de la socióloga, la testigo dijo que “estaba con el pelo muy alborotado” y que tenía un poco de agua con sangre en la cabeza, motivo por el cual ella la peinó con un cepillo y luego, previo al velatorio, le cambió la ropa que llevaba por una camisa, con la ayuda de una de las hermanas de María Marta, María Laura.

No obstante, recordó que antes de ello Constantino Hurtig, quien es médico, había advertido que había que esperar que llegara un forense para mover el cuerpo, aunque manifestó que no recuerda quien autorizó finalmente hacerlo.

En un tramo de su declaración, Marialita se refirió al “pituto” -bala hallado en el baño de la casa, el que dibujó y luego reconoció cuando se lo exhibió el tribunal. Respecto de ese hallazgo, la mujer dijo que escuchó decir a John Hurtig “encontré esto” y también a Constantino Hurtig explicar que creía que se trataba de una parte de un desfibrilador que llevan los médicos de emergencias. También, agregó que escuchó a Carrascosa decir “a la negra no me la trae nadie”, cuando estaban todos en el baño.

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