“Lo del asesinato no me sorprendió sino lo de los cinco balazos”

viernes, 24 de junio de 2011 · 00:00

 

• “Yo desde el segundo día ya sabía que María Marta no había tenido un accidente”. Elena Caride.

• “En el entierro empecé a escuchar rumores de que había estado un fiscal en la casa y de que podía ser otra cosa que un resbalón en el baño”. María José Díaz Herrera.

 

Una amiga de María Marta García Belsunce aseguró ayer que no se sorprendió al enterarse de que la socióloga había sido asesinada, ya que durante el velatorio se deslizaron muchas dudas sobre la versión del accidente en la bañera.

“Lo del asesinato no me sorprendió sino lo de los cinco balazos. Yo desde el segundo día ya sabía que María Marta no había tenido un accidente”, declaró ante el Tribunal Oral Criminal 1 de San Isidro Elena Caride, quien conocía a la víctima desde quinto grado.

La testigo recordó que se enteró de la muerte de María Marta por otra amiga, quien le dijo que había tenido un accidente en la bañera.

“Cuando la vi en el velatorio parecía dormida, me parecía que no podía ser que estuviera muerta”, expresó la mujer. Caride dijo que inicialmente no vio que el cuerpo tuviera “nada fuera de la normal” sino sólo un moretón en la frente.

La testigo recordó que día siguiente de la muerte de su amiga fue a buscar al aeropuerto a su amiga Inés Ongay, también íntima de María Marta y que vive en Bariloche, quien desde el inicio sostuvo que no podía ser que la muerte se hubiera producido por una caída.

“Ella (por Ongay) llegó con todas las dudas”, recordó Caride, quien agregó que a ambas les llamó la atención que María Marta muriera por una caída, ya que era una mujer muy deportista, que nunca fue torpe.

Caride dijo que en el entierro de su amiga, Inés Ongay le contó haber escuchado versiones de terceros que ponían en duda el accidente como motivo de la muerte de María Marta, ya que oyó comentarios de que “había cosas que no cerraban”.

La testigo dijo que también por comentarios que le hicieron a Ongay se enteró de que Carlos Carrascosa no quería que le hicieran autopsia al cuerpo de su mujer y que había pagado para evitarla.

Luego de Caride, declaró otra amiga de María Marta, María José Díaz Herrera, quien vivía en el country Carmel y que recordó cómo vio a la víctima en el velatorio y aseguró que no relacionó lo sucedido con un ataque sino con una caída.

La testigo, que lloró durante toda la exposición, recordó que el estudiante de medicina y vecino del country, Diego Piazza, le dijo durante el velatorio que “María Marta tenía un golpe fuerte en la cabeza y que pensaba que había que hacerle una autopsia”.

Fue en ese momento, según Díaz Herrera, que ella comenzó a sospechar que “algo no cerraba”. “En el entierro empecé a escuchar rumores de que había estado un fiscal en la casa y de que podía ser otra cosa que un resbalón en el baño”, relató.

Comentarios