Los detenidos se negaron a declarar pero más pruebas los comprometen

Las heridas de uno de ellos serían producto de la defensa de la víctima. En 10 días estarían los resultados periciales de los restos hallados en el cuerpo de la joven y el lugar del hecho. Buscan el celular de la chica.

viernes, 17 de junio de 2011 · 00:00

 

Lo que quedó de la escena del crimen, demolida por el Municipio.

 

Según fuentes oficiales, los tres detenidos imputados por el crimen de Carla Milens se negaron a declarar, pero más pruebas los comprometen como autores materiales del asesinato de la chica de 19 años.

Además de las prendas con manchas de sangre que están siendo analizadas y los vestigios hallados en el lugar donde fue encontrado el cuerpo de la chica, uno de los detenidos presenta heridas en su cuerpo que serían producto de la defensa de la víctima.

Fuentes de la investigación confiaron a El Diario que el hecho sigue en investigación, pero al mismo tiempo aseguraron que “no hay dudas que los detenidos son los autores del crimen”.

Según pudo saber El Diario, uno de los menores de 17 años, presenta una serie de heridas que responderían a una actitud de defensa que habría tenido Carla.

El menor, tiene su mano derecha lastimada, signo de haber dado un fuerte golpe. También presenta arañazos en la espalda y un hombro, además de una mordedura sobre el pectoral izquierdo.

En la hipótesis de los investigadores, cada una de esas heridas tiene un significado y esperan los resultados periciales.

 

Marcas

Según los investigadores, el joven podría ser el primero que abordó a Carla y el responsable de las marcas en las muñecas que presentaba el cuerpo de la chica, como signo de un forcejeo.

Al mismo tiempo, vinculan la herida de la mano derecha, con un posible golpe que el sujeto, que practica kick boxing, le habría dado a la joven para desmayarla y llevarla hasta la construcción, donde más tarde apareció su cuerpo sin vida.

Pero lo más relevante son las marcas que la víctima habría dejado sobre su victimario, una de ellas sobre su pectoral izquierdo, donde uno de los menores detenidos tiene la huella de una dentadura.

El mismo sujeto, tiene heridas que para los investigadores son arañazos en la espalda y uno de sus hombros.

Además de un fuerte raspón a la altura de la cintura que coincidiría con el nivel del hueco de una ventana que tenía la construcción, aunque eso ya no podrá constatarse porque el miércoles último el edificio fue demolido (ver aparte).

Según la hipótesis de los investigadores, que con la recolección de pruebas va modificándose en el intento de reconstruir los últimos minutos de vida de Carla, la respuesta a que ninguno de los vecinos de la zona haya escuchado gritos de auxilio respondería a que la joven habría sido desmayada de un golpe. Pero las huellas en su rostro habrían sido borradas por las quemaduras.

Esta misma hipótesis señala que la joven habría recuperado el sentido cuando ya estaba en la planta alta de la construcción, donde intentó defenderse trenzándose en lucha con el sujeto que aún lleva las marcas de su desesperación.

Un golpe que el cadáver de Carla presentaba en la nuca es lo que certificaría, además de los testimonios de los testigos de los minutos previos, la participación de más personas en el momento del tironeo de uno de los asesinos con la víctima.

 

Aseguran que fue un pedido de los vecinos a Zúccaro

Demolieron la escena del crimen

En la tarde del miércoles último, la construcción ubicada dentro del “bosque de los japoneses”, en el barrio El Manantial, donde apareció muerta la joven de 19 años Carla Milens, fue derribada por operarios municipales.

Según confirmaron desde el Municipio, funcionarios de Obras Públicas tiraron abajo la denominada “casa del horror”, por expreso pedido de los vecinos al intendente Humberto Zúccaro.

Lo cierto es que el mismo día que fueron detenidos tres jóvenes apuntados como los autores del crimen, el escenario principal del hecho fue borrado tras más de dos décadas de existencia.

Si bien fuentes de la investigación aseguraron a El Diario, que toda la escena fue filmada y fotografiada, no pudieron ocultar su asombro al enterarse de que el lugar había sido destruido por el Municipio.

“No tenía idea de que lo habían derrumbado, nadie nos preguntó”, señalaron al menos dos de las fuentes consultadas.

Lo cierto es que la escena del crimen ya no existe y en caso de que fuese necesario una nueva pericia del lugar o la reconstrucción del hecho, será imposible.

 

Celular

La cartera de Carla Milens, donde además de su documentación estaba su teléfono celular, aún no fue hallada y los investigadores buscan el aparato que podría aportarles nuevas pruebas.

Una versión que recorre el barrio donde fueron apresados los dos menores de 17 años y el mayor de 20, acusados del crimen, señala que los delincuentes habrían filmado a la chica con su propio celular.

Ante estas versiones, la policía señala que por ahora sólo son rumores, pero en la intimidad de la causa no lo descartan. 

 

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