“Los médicos dijeron que María Marta tenía tres agujeros

viernes, 10 de junio de 2011 · 00:00

 

Guillermo Bártoli, ayer, en San Isidro.

 

Diego Piazza, un joven que en 2002 era estudiante de medicina e intentó reanimar a María Marta García Belsunce, complicó ayer la situación de los médicos que atendieron a la víctima al asegurar que alguno de ellos le dijo que la víctima “tenía tres agujeros en la cabeza” y que esa noche se fue “con la sensación de que algo raro había pasado”.

Piazza, quien en la actualidad ya es médico, explicó que aquel 27 de octubre de 2002 luego de haber visto junto a su novia Delfina Figueroa el River-Boca en la casa de los Bártoli, Irene Hurtig lo fue a buscar en auto hasta su casa en Carmel para pedirle ayuda porque su hermana María Marta había tenido un accidente.

El testigo contó que al llegar a la casa de los Carrascosa, le indicó a Irene que fuera a buscar a otro médico del country, Jorge González Zuelgaray, y que él subió a la planta alta y se encontró con la víctima en el piso, la masajista Beatriz Michelini asistiéndola y que en el lugar estaban el marido y Bártoli.

Relató que intentó tomarle el pulso varias veces y no lo encontró e incluso apoyó su oreja en el pecho de María Marta para oír los latidos, pero tampoco los sintió.

Piazza afirmó que a los pocos minutos de su llegada, arribó el personal de la primera ambulancia, que él se apartó, los dejó trabajar y que luego llegó otra ambulancia.

La clave del testimonio de Piazza fue cuando contó que una vez que todo había pasado, María Marta estaba muerta y él fue hasta su casa y luego regresó con su madre a lo de Carrascosa, tuvo un diálogo con los médicos.

“Los médicos me dijeron que (María Marta) tenía tres agujeros en la cabeza y una fractura con pérdida de masa encefálica. No puedo precisar cuál de ellos me lo dijo. Fue uno que estaba escribiendo una planilla sentado en un sillón del primer piso”, afirmó.

Quien reconoció en su indagatoria en este juicio que se sentó en el sillón de la antesala del dormitorio de los Carrascosa a escribir su informe fue el médico Juan Ramón Gauvry Gordon, el primero en llegar en una ambulancia de Paramedic y que está imputado de encubrimiento por haber ordenado lavar la escena del  crimen.

Gauvry Gordon dijo en este juicio que sólo advirtió un orificio y que para él se correspondía con la grifería del intercambiador de agua de la ducha. También el otro médico, Santiago Biasi, segundo en llegar y de la empresa Emernort, dijo en sus declaraciones testimoniales de la causa que se sentó en un sillón donde vio manchas de sangre. “No me fui tranquilo, me fui con la sensación de que algo  raro había pasado”, recordó ayer Piazza.

 

Luego de la declaración de la masajista

Los abogados de Michelini: “Esperamos la absolución”

Este miércoles, la atención de la opinión pública estuvo posada en el testimonio de Beatriz Michelini, masajista pilarense que está siendo juzgada por encubrimiento del crimen de María Marta García Belsunce. Luego de sus palabras, los abogados Roberto Ribas y Eduardo Ludueña indicaron que “esperamos la absolución”, asegurando que la mujer “se siente engañada” por la familia de la víctima.

Ribas indicó que su defendida “se expresó con total credibilidad”, remarcando que “la fiscalía tomó lo que dijo ella y pidió la acusación por homicidio a (Guillermo) Bártoli. Que el tribunal le haga o no lugar es una cosa opinable, pero lo importante es que es muy sólida la declaración de ella, respecto a que a las 19.07 ella no estaba en el lugar”. En este sentido, indicó que “nunca pudo estar a las 19.07, salvo que tuviera un clon”.

Por su parte, Ludueña expresó que “esperamos obviamente la absolución. Si en la fiscalía se basaron justamente en los dichos de Beatriz Michelini, evidentemente la credibilidad es total; no podrían basarse en un testimonio de una persona que está acusada de encubrimiento”.

En este sentido, el abogado opinó: “Creo que ya está descartado para nosotros como defensa, y para el común de la gente, todo tipo de encubrimiento, dolo o intención de encubrir”.

En cuanto a la grabación de la conversación entre Carlos Carrascosa y personal de OSDA, Ludueña recordó que “no se conocía al momento de su declaración de 2003, cuando estuvo en la UFI con Molina Pico. En 2007 se conoció, y pudo determinarse que esa voz (en referencia a una voz femenina que se oye detrás) no era de ella”.

Además, resaltó que Michelini “siempre creyó que fue un accidente”, agregando que la masajista “se sentía engañada porque obró tan solidariamente, de manera tan sumisa, que nunca pensó que era más que un accidente. No hubo intención ni dolo, no tuvo culpa de nada. En el juicio estuvo avergonzada de estar en ese lugar, cuando realmente no lo merece”.

 

 

 

 

Comentarios