La calle Anchorena, un nuevo escenario para la inseguridad

Conecta a la Panamericana con la ruta 25. El viernes asaltaron a un joven y le robaron la camioneta. El domingo una mujer logró escapar de los delincuentes.

9 de mayo de 2011 - 00:00

A principios de este año, la calle Anchorena fue asfaltada por el Municipio con la intención de conectar la ruta 25 con la colectora de la Panamericana –a la altura de la calle Guido-. Sin embargo, más allá de convertirse en una arteria que alivie el tránsito y facilite la salida a la autopista, ha sido escenario en los últimos días de hechos delictivos.

En la tarde-noche del viernes, un joven que se movilizaba por esa calle a bordo de una camioneta en dirección a la colectora de Panamericana fue interceptado por un Renault 9 color gris, que se cruzó en su camino obligándolo a frenar. De inmediato, del automóvil se bajaron dos hombres que portaban armas de fuego, que le sustrajeron la camioneta para luego escapar con rumbo desconocido.

De acuerdo a lo informado ayer a El Diario por fuentes policiales, el vehículo fue hallado horas después en la localidad de Del Viso. El hecho ocurrió en jurisdicción de la Comisaría lar 5º.

Algunas horas después, en la mañana del domingo, casi se repite un hecho similar, aunque por poco no pudo concretarse: alrededor de las 11, una mujer que se movilizaba a bordo de una camioneta 4x4 y regresaba a su hogar desde el hipermercado Carrefour fue embestida desde atrás por un automóvil color gris.

Producto del impacto –no muy violento, aunque le produjo la abolladura del paragolpes trasero-, ambos vehículos frenaron, pero cuando se disponía a bajarse con los documentos del seguro para hacer los trámites de rutina, la mujer notó que de un descampado salieron dos hombres, cada uno de ellos a bordo de un ciclomotor.

Dichas personas se pusieron una de cada costado de la camioneta, e incluso uno de los hombres intentó abrir su puerta, pero no logró por estar trabada. Aprovechando que el rodado se encontraba en marcha, la potencial víctima aceleró y alcanzó a escapar de los delincuentes.

En comunicación con El Diario, el marido de la mujer expresó que “cuando llegó a casa, salimos con otro auto a recorrer la calle Anchorena, y vimos cómo dos hombres a bordo de un ciclomotor hacían movimientos sospechosos: iban desde el puente de Panamericana hasta el principio de la calle, como si estuvieran esperando para ‘pescar’ a alguien”. A su vez, agregó: “Tengo entendido que el de mi mujer no es el primer caso, y que inclusive siguen a los autos que salen de los shoppings e hipermercados, esperando a que entren en alguna calle despoblada”.

A pesar del asfalto reciente, que la libera de baches –que sí tienen arterias como Argerich, que también conecta Panamericana con la ruta 25-, la calle Anchorena suele estar desolada, y la rodea una gran arboleda que favorece los escondites. A su vez, los lomos de burro obligan a los conductores a aminorar la marcha en varios tramos.

 

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