“Beatriz Michelini debe ser absuelta”

 
Lo dijo Roberto Ribas, uno de sus abogados. Indicó que la mujer limpió la escena del crimen “obedeciendo una orden” y que no tuvo “ afán de encubrir”.
Lo dijo Roberto Ribas, uno de sus abogados. Indicó que la mujer limpió la escena del crimen “obedeciendo una orden” y que no tuvo “ afán de encubrir”.  
domingo, 15 de mayo de 2011 · 00:00

 

Empieza el juicio por encubrimiento. Roberto Ribas adelantó que será “muy duro”. 

 

 

A partir de este miércoles, siete familiares, amigos y allegados que están acusados del encubrimiento del asesinato de María Marta García Belsunce, cometido en 2002 en el country Carmel, comenzarán a ser juzgados en los tribunales de San Isidro, entre ellos la masajista personal de la víctima, Beatriz Michelini, a quien se le ordenó limpiar la escena del crimen.

En diálogo con El Diario, Roberto Ribas, uno de los abogados de Michelini junto a Eduardo Ludueña, confió en lograr la absolución de la masajista, anticipando el juicio como “muy duro”, de unos tres o cuatro meses de duración. El debate estará a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de San Isidro.

En los albores del caso, Ribas fue abogado de Nicolás Pachelo, vecino del Carmel señalado por la familia de María Marta, luego librado de toda culpa. Con respecto a la situación de la mujer, expresó: “Creemos que Beatriz Michelini debe ser absuelta, porque lo único que hizo fue obedecer una orden de limpieza”.

Ribas se refirió así a la limpieza de manchas de sangre que tuvo que hacer Michelini, tras un pedido de la familia de María Marta, minutos después de que ella llegara a la casa ese domingo, con la intención de practicarle masajes a la mujer. “Como no es la mucama, sino una persona que se encontraba allí, hizo una limpieza que le pidieron que haga, sin ningún afán de encubrir, ni sospechó que pudo ser una actitud ilícita”, insistió el abogado.

A su vez, ejemplificó indicando que “fue como si un patrón le dijera a su empleado ‘ayudame a correr ese mueble’, y la persona no sabe que ese mueble tiene un cadáver adentro. Es simple, le dijeron ‘limpie acá’, pero sí va a declarar quiénes se lo dijeron y demás. Todo eso lo dirá en el juicio, le dijeron que limpie las manchas de sangre y ni se le ocurrió que podía haber algo malo en eso. Fue una orden del patrón, simplemente, estaba ahí y lo hizo”.

Precisamente, la expectativa está puesta en las palabras de Michelini, ante especulaciones sobre probables cambios en su versión. Sobre esto, Ribas señaló que “en su momento ella va a decir lo que realmente ocurrió, y está libre de decir lo que le parezca. Nosotros no le vamos a sugerir ni indicar técnicamente lo que tiene que decir. Pero eso lo va a decir en el juicio, me parece mal anticiparme”. Y agregó: “Va a ser un juicio duro, el miércoles va a ser un día muy especial”.

Por más que no se haya reconocido públicamente, la elección de sumar a Roberto Ribas como abogado junto a Ludueña dilucida una intención de Michelini por despegarse de la familia de María Marta, a quienes nunca enfrentó de manera explícita. A partir del papel desempeñado como defensor de Pachelo, el abogado siempre apareció como un fuerte adversario de Carlos Carrascosa y su entorno.

Asimismo, Ribas comentó que “Ludueña me convocó a mí porque somos amigos, los dos vivimos en Pilar, él considera que yo tengo una experiencia en juicios orales, y además conozco la causa”.

Y reafirmó: “Estoy convencido de que va a estar absuelta, la van a absolver. No quiero ni pensar en ninguna pena de ningún tipo”.

 

 

Siete en el banquillo

El siguiente es el detalle de los siete imputados y las acciones por las que terminaron acusados:

Beatriz Michelini (masajista de María Marta): Limpió con lampazo, agua y lavandina la escena del crimen.

Guillermo Bártoli (cuñado): Una pericia de audio lo ubica en la escena del crimen manipulando el cuerpo de María Marta, según la acusación fiscal, por lo que se lo acusará como coautor del homicidio. Gestionó y obtuvo el certificado de defunción “trucho” en el que constaba que María Marta había muerto de un paro cardiorrespiratorio no traumático en Capital Federal.

Horacio García Belsunce (h) (hermano de María Marta): Llamó al comisario Ángel Casafús para que le “sacara a la policía de encima”. Durante el funeral, participó de la reunión en un baño en la que los familiares decidieron arrojar la “bala-pituto” por el inodoro.

John Hurtig (hermanastro): Participó de la reunión y la decisión de arrojar la “bala-pituto” por el inodoro.

Constantino Hurtig (padrastro): Al igual que su hijo, participó de la misma reunión en la que la bala calibre 32 terminó en el inodoro.

Sergio Binello (vecino del Carmel): Le ordenó al entonces presidente del country Carmel y a la guardia que no ingresaran los patrulleros.

Juan Ramón Gauvry Gordon (médico): Fue el primer emergentólogo en ver el cadáver. Avaló la teoría de que había resbalado en la bañera.

 

 

Demora

Sobre el revuelo provocado por el pedido de detención a Irene Hurtig, hermana de María Marta, Ribas expresó: “Con ese tema no me quiero meter, ella ya tiene su abogado. Esto tendría que haber pasado en el 2007, se han demorado cuatro años en hacer la indagatoria”.

 

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