Familiares piden que se aplique “todo el rigor” contra el remisero

Confirmaron que las víctimas iban a un hospital porque Griselda tenía dolores por el embarazo. Una de las abuelas quedó al cuidado de los pequeños hijos de la pareja.
domingo, 4 de diciembre de 2011 · 00:00

 

Sólo justicia. Herminio, un vecino, Daniel y Griselda, cuñado y hermana de Joaquín Cruz, una de las víctimas. Quieren que el remisero sea castigado. 

 

 

Familiares de las víctimas del accidente ferroviario ocurrido en Villa Rosa, en el cual murieron un hombre de 25 años, su esposa embarazada, de 22, y la beba de 8 meses de gestación, dialogaron por primera vez con la prensa y lo hicieron con El Diario. A pesar del gran dolor que están atravesando por la pérdida, afirmaron que “creen en la Justicia” y que sólo esperan que al chofer del remís, que cruzó con las barreras bajas, “se le otorgue el castigo que se merece”.

Griselda Cruz tiene 24 años y es hermana de Néstor Joaquín Cruz, una de las víctimas fatales. “Estamos muy mal. Todos los integrantes de la familia estamos muy unidos en este difícil momento. Estamos desgarrados, impotentes, pero aceptamos la realidad”, sostuvo la mujer.

A su vez sostuvo: “Creemos en la Justicia, pero necesitamos que ella se expida, con todo el rigor sobre el culpable -el chofer del remís- el cual arruinó nuestra existencia, llevando a la muerte a nuestros seres queridos”.

A su vez ofreció más detalles de lo que ocurrió el miércoles por la noche, cuando el remís cruzó el paso a nivel de la ruta 25 con las barreras bajas y fue embestido por una locomotora que llegaba a la estación de Villa Rosa.

“Esa noche Daiana se sentía con muchos dolores debido al avanzado estado del embarazo que tenía y Joaquín, sin pérdida de tiempo, la acompañaba hasta el hospital, no sé si al de Escobar o al de Grand Bourg”.

Para facilitar el traslado decidieron viajar en remís. Así la pareja abordó el Fiat Regatta desde atrás de la estación. “Pero cuando cruzaban el paso a nivel de la ruta 25, ocurrió la tragedia, por culpa del remisero quien intentó cruzar con las barreras bajas y la chicharra sonando”, indicó Griselda Cruz.

Y siguió con su relato. “Según dijeron, había autos esperando de ambos lados para cruzar una vez que pasara el tren, pero él igual intentó cruzar contradiciendo todas las reglas. ¿Quién nos devuelve la vida de mi hermano, de mi cuñada y del bebé que iba para nacer?”, se preguntó la joven.

A su vez insistió sobre la responsabilidad del remisero, Jorge Estigarrillo, de 30 años de edad y padre de cuatro hijos, que permanece detenido por el accidente y cuya situación judicial es comprometida. “El único culpable es el chofer, él provocó el desintegro de nuestra familia y queremos que pague por lo que hizo”, sostuvo Cruz.

Daniel es esposo de Griselda y cuñado de las víctimas. También habló con El Diario y aseguró: “yo todavía no lo puedo creer, esa tarde estábamos juntos aquí en la casa, y Daiana comenzó sentir dolores de parto. Joaquín la llevó… Dios mío y mire lo que pasó, ese h… de p… los mató a los tres, ojalá se pudra en la cárcel, que no salga nunca más, es lo mínimo que esperamos desde el dolor de la familia”.

A la charla se sumó Herminio, vecino de las víctimas, quien muy acongojado exclamó: “él era un buen muchacho y Daiana también. Siempre nos juntábamos a conversar y me contaban de sus ilusiones y proyectos. Hacía casi tres años que vivían es este lugar y nunca hubo problema alguno con ellos. Todos los vecinos los apreciábamos mucho a ellos y a sus hijitos: Estamos todos muy tristes, no lo podemos creer”.

 

El accidente

El accidente se produjo a las 21.15 del miércoles en el paso a nivel de ruta 25, en Villa Rosa. El Regatta trabajaba como remís trucho frente a la estación de trenes. Se dirigía rumbo a Escobar y su chofer aguardaba el paso del tren. En ese momento una formación salía hacia Retiro y la otra entraba a la estación local. No se puede precisar si el remisero sólo observó el tren que salía pero no vio el que entraba. Intentó pasar con las barreras bajas y la chicharra sonando.

En ese instante hacía su ingreso la formación que impactó de lleno en la parte superior de la rueda trasera derecha del Fiat.

El golpe contra el remís provocó que la puerta trasera izquierda del auto se abriera y Cruz saliera despedido. Su compañera Daiana corrió la misma suerte y salió despedida cayendo a unos tres metros. El hombre murió en el acto, su mujer, casi tres horas después en el Hospital de Pilar. Estaba embarazada de 8 meses de una beba que también murió.

 

 

Desgarrador relato de una madre
“Los nenes a cada rato preguntan por sus papás”

Cristina Alfaro es la madre de Néstor Joaquín Cruz, manifestó muy dolorida y casi al borde del llanto: “mi hijo era mi luz. Son catorce hermanos, pero Joaquín era especial. Mire, estas dos criaturas (Santiaguito de 3 y Reina de 4), se quedaron sin padres. Están conmigo, acá en mi casa, pero tengo el apoyo de toda mi familia. A cada rato preguntan por sus papás y ¿Cómo les respondo? ¿Qué respuestas les doy?”, se preguntó la mujer. Y agregó: “por las noches se duermen diciéndome, ‘abuela ¿Cuándo vienen papá y mamá? ¿Ya falta poco para que vuelvan de nuevo no?’”.

Por momentos, el relato de Cristina se quiebra, pero después vuelve a la realidad y manifiesta con toda seguridad y entereza que “lo que pretendo es que el chofer, que tuvo toda la responsabilidad en el choque, pague por lo que hizo. No midió las consecuencias y se llevó a mi hijo, a mi nuera y a mi nietita -el bebé era una nena- directamente a la muerte. Que pague por lo que hizo”.

Y prosiguió: “merece estar preso el resto de su vida. Es más, que se muera en la cárcel. Y que no traten o busquen darle la libertad, porque entonces sí, yo misma voy a buscarlo donde esté y haré justicia con mis propias manos”.

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