Rompen un vidrio, entran a un banco y llevan al menos $30.000

Los delincuentes ingresaron con armas automáticas. Redujeron a los empleados y al guardia y escaparon con dos sacas. Huyeron en un auto que luego apareció quemado en Manzanares.
viernes, 25 de noviembre de 2011 · 00:00

 

Un policía de la Subdelegación de Investigaciones custodia el acceso a la sucursal del Santander Río. Ocurrió a las 17.

 

Varios delincuentes asaltaron en la tarde de ayer la sucursal del banco Santander Río ubicada en el Parque Industrial de Pilar. Los ladrones Rompieron uno de los blindex de la puerta de entrada, amenazaron a los empleados y al guardia de seguridad y se alzaron con dinero que había en dos sacas, para luego abordar el mismo automóvil en el que habían llegado. En su huída perdieron varios proyectiles de fusil FAL. En tanto el auto de los sujetos apareció minutos después abandonado y quemado a varios kilómetros del lugar del asalto.

Altas fuentes policiales confirmaron que el hecho comenzó minutos antes de las 17 de ayer, en la sucursal del citado banco ubicada en la intersección de Del Canal y la Calle 9 del complejo fabril.

Actuaron al menos tres delincuentes y posiblemente haya participado un cuarto que quedó al volante del vehículo en el que llegaron. Sin pérdida de tiempo, los ladrones rompieron el blindex del acceso principal, utilizando aparentemente un gran elemento contundente.

Una vez cumplido ese objetivo ingresaron al interior del banco y amenazaron de muerte con pistolas automáticas a los nueve empleados de la entidad bancaria que se encontraban en ese momento. Todos fueron obligados a tirarse al piso.

Lo cierto es que una vez controlada la situación, los malvivientes se dedicaron a cargar en dos sacas de lona, una cantidad de dinero que sería aproximadamente 30 mil pesos. Cabe aclarar que oficialmente se habló de 10 mil pesos.

Ya con el dinero en sus manos lo delincuentes se dieron a la fuga abordando el mismo vehículo, en el cual era: un Ford Focus de color gris, al cual abandonaron y prendieron fuego en la calle que comunica la autopista Pilar Pergamino con la Avenida Mitre, principal acceso a Manzanares, continuando su huída en otro vehículo.

El segundo auto sería un WV Pasta de color negro, que habrían robado en las inmediaciones. En la huída los delincuentes perdieron varios proyectiles calibre 7,62 usados en fusiles Fal.

El Diario fue el primer medio periodístico que llegó al lugar del hecho. Uno de los jefes policiales que llegaba simultáneamente al lugar del hecho afirmó que “los delincuentes no portaban armas largas, al menos ninguno de los testigos pudo precisar eso”.

La causa recayó en la Unidad Funcional de Instrucción Nº 3 de Pilar a cargo de Gonzalo Acosta.


En la misma sucursal

Hace un año, un golpe calcado pero frustrado

El 18 de noviembre del año pasado se produjo un hecho similiar en la misma sucursal bancaria. La diferencia es que en aquella oportunidad los ladrones no pudieron dar el golpe.

Aquel intento resultó tan audaz como extraño. Los delincuentes, que rompieron un vidrio de seguridad para tratar de ingresar a la entidad que ya había cerrado sus puertas, no lograron finalmente su objetivo. De todos modos, en la huída abandonaron e incendiaron el auto en el que se desplazaban, tal como ocurrió ayer.

El hecho se produjo a las 18; el de ayer a las 17. Es un horario poco habitual para ese tipo de robos. Cuando los ladrones llegaron al banco los últimos empleados estaban terminando sus tareas, preparando la salida.

De acuerdo con los testigos, entre dos y tres personas ingresaron al sector de los cajeros automáticos, algo que no llamó la atención a nadie.

Sin embargo, uno de ellos extrajo de entre sus ropas un elemento contundente con el que lo emprendió a golpes contra uno de los vidrios que separa el sector de las máquinas del resto de la sucursal.

El ladrón consiguió astillar el grueso blindex y hasta le produjo algunos agujeros. Pero en contra de lo que seguramente había pensado cuando planeó el robo junto a sus cómplices, ningún golpe produjo una abertura suficiente como para permitir el paso de una persona.

 

Comentarios