Joven enfurecido destrozó un cajero automático en Derqui

Estaba alcoholizado y al no poder extraer dinero la emprendió contra el artefacto. Primero con una botella de cerveza y después con un cesto de basura. Fue demorado.
miércoles, 16 de junio de 2010 · 00:00

 

El cajero roto, en la sucursal del Banco Provincia. 

 

Un insólito caso tuvo lugar en la sucursal del Banco Provincia de la localidad de Presidente Derqui. Es que un joven en evidente estado de ebriedad la emprendió a golpes contra el cajero automático produciendo que el aparato saliera de servicio por varias horas.

En consecuencia el joven fue aprehendido por la policía y primero procesado por “robo calificado”, pero cuando quedó en claro que no había robado nada -porque su intención no habría sido esa- la carátula se cambió a “daño calificado”, y eso le permitió recuperar la libertad pocas horas después de su irascible ataque.

De acuerdo a voceros policiales, el caso comenzó poco antes de las 7 de la mañana del lunes cuando, con una botella de cerveza, llegó al cajero ubicado a escasos metros de la esquina de la avenida de Mayo y San Martín. A esa hora ya había algunas pocas personas formando una cola y nunca imaginaron lo que sucedería en escasos segundos más porque el joven extrajo su tarjeta para introducirla y luego de unos tres intentos frustrados por concretar su operación comenzó a insultar en voz alta al equipo automático y al banco.

Pero la cosa recién empezaba porque entonces comenzó a golpearlo con la botella hasta romperla y esparcir los vidrios por el estrecho paso que da a la puerta de la entidad crediticia. Pero lejos de calmarse al quedar sin el contundente elemento, en su lugar tomó el cesto metálico para papeles y arremetió nuevamente con furiosos golpes. Alguien alertó a la Comisaría 2ª, y enseguida llegó un oficial que le ordenó deponer su violento proceder; cosa que logró enseguida ante la sorpresiva calma de quien hasta hacía segundos quería destrozar el cajero.

Al ser requisado no se le encontró ningún tipo de arma y fue derivado a la cercana seccional. Una vez allí fue identificado, resultando contar con 19 años y domiciliarse sobre la intersección de Río Atuel y La India del barrio Toro. Si bien en principio la policía supuso un intento de robo, luego se comprobó que su única intención era extraer dinero. Sin embargo el efecto del alcohol se lo había impedido y por ello descargó su violencia.

Si bien el cajero automático no tenía rota su pantalla dejó de funcionar por unas horas, pero ya sobre el mediodía del lunes realizaba normalmente las operaciones.

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