Imagen del ciervo que, de una cornada, mató a un hombre de 62 años. La foto fue aportada por los familiares de la víctima.
Imagen del ciervo que, de una cornada, mató a un hombre de 62 años. La foto fue aportada por los familiares de la víctima.
Tras el insólito hecho que le provocó la muerte a un hombre de 62 años el pasado martes en Villa Rosa, la familia de la víctima busca ahora determinar si el instituto psiquiátrico donde se produjo el fatal hecho contaba con habilitación para tener con un corral de animales como el que alojaba al ciervo que atacó hasta matarlo a Santos Cejas, quien trabajaba en el lugar.
Además, una de las hermanas de la persona que resultó fallecida, Ana María Cejas, asegura haber recogido testimonios y antecedentes que dan cuenta de que el mamífero asesino ya habría atacado con anterioridad a otras personas en el mismo establecimiento y que las autoridades del centro de salud –donde también funciona una residencia geriátrica- no habrían tomado las medidas pertinentes para evitar que se reiteren sucesos de esas características.
Cejas señaló también que su familia pudo además constatar cómo el ciervo que le provocó la muerte a su hermano atacó y mató en los últimos días a otros animales ubicados en el mismo corral. “Lo que queremos es evitar que a otras personas les pueda pasar los mismo que le pasó a mi hermano. Por eso queremos saber si este lugar tiene habilitación para tener a esos animales ahí y si cuenta con la gente capacitada para atenderlos”, manifestó la mujer.
Trágico ataque
El trágico ataque del que fue víctima Santos Cejas se produjo en la mañana del pasado martes 13 en la quinta del instituto psiquiátrico El Árbol Familiar, ubicado en Sabatier y Born, de Villa Rosa. El hombre que perdió la vida como consecuencia de las cornadas del ciervo trabajaba como cuidador del predio en el que conviven animales de granja junto a otros exóticos.
Como todas las mañanas desde hacía más de un año y medio, Cejas llegó cerca de las 7 al gran predio arbolado. Como era costumbre, se acercó hasta los corrales que se levantan contiguos a la casa del director del establecimiento. Su trabajo, a esa hora, consistía en alimentar a los ciervos, guanacos, llamas y caballos que se crían en el lugar.
Pero esta vez, la suerte le jugó una pasada trágica. Es que apenas entró al corral, uno de los ciervos lo atacó a la carrera sin darle tiempo a escapar. Cejas recibió una primera cornada a la altura de la ingle derecha. Ese fue el golpe mortal: el profundo corte que le produjo el afilado cuerno del ciervo desgarró la arteria femoral, una herida fatal, con consecuencias que fueron imposibles de revertir.
De todos modos, cuando se encontraba en el suelo, en medio ya de una profusa hemorragia, el animal volvió a embestirlo varias veces provocándole diversas heridas.
