Ezequiel Zárate cambió de destino en un par de horas. De la presentación como preliminar del combate por el título argentino de los pesos completos de Fabio Moli y Lisandro Díaz, ahora tiene en sus manos la chance de reinar en Sudamérica.
Chiquito recibió la propuesta para ser el retador del actual monarca del sub continente, George Arias, y aceptó la oferta.
Entonces, el púgil de la Villa Verde estará ante su máxima chance desde que ingresó al boxeo profesional. Irá por el cetro sudamericano, en su primera salida del país.
Zárate se presentará el 20 de noviembre en San Pablo, frente al brasileño que es dueño del cinturón y esperaba, en primer lugar, por Sebastián Ceballos.
Pero el verdugo por puntos de Ezequiel en Tucumán, no quiso tomar el desafío y dejó la vacante, que el pilarense tomó gustoso.
“Se ve que no se siente preparado o no se cuál será el motivo, pero mandó un fax a la Federación rubricando que renunciaba”, contó Chiquito muy contento.
Zárate, que sigue 4º en el ranking argentino, era el contendiente que seguía. Porque el Patón Basile no quiso pelear, a La Mole Moli y al Carnicero Díaz no les interesa. “Me preguntaron hoy (por ayer) y acepté”, destacó.
-¿Es la chance que estabas soñando?
- Es la chance que estaba esperando desde que entramos en esto del boxeo. Experiencia tengo (13 peleas), ahora me pondré a entrenar a full para tratar de traer el título Sudamericano.
-¿Cuánto conocés de George Arias?
- Estuve mirándolo por internet. Es bajo y fuerte, así que tendré que trabajar con la izquierda bien largo y no dejar que se acerque. Es rápido de manos en la corta distancia. Tengo que tratar de tenerlo lo más lejos posible. Con mi nuevo entrenador, que tiene mucha experiencia, vamos a hacer un buen papel en Brasil.
-¿Cómo te enteraste de todo?
- Estaba pensando en el viaje a Córdoba y me llamó el promotor para contarme que le aceptaron la pelea, tras la renuncia de Ceballos. Lo estuve pensando con la familia toda la noche. Porque se suspendía todo lo de Córdoba y luego de analizarlo bien, cerramos todo. Faltan hacer todos los papeles, pero de palabra ya está todo.
-¿Fue difícil la decisión?
- La Mole va a hacer su pelea y yo tengo ahora una oportunidad muy grande. Obviamente que iba a ser muy importante, pero estoy pensando en los títulos. Y será más importante uno Sudamericano para mi bienestar económico y mi carrera deportiva. Seguramente va a ser una pelea difícil, pero en Córdoba también era un desafío exigente. Eran similares y entre uno y otro, me decidí por el Sudamericano.
-¿Qué inclinó la balanza?
- Me interesó más la oferta, es más rentable, ir a buscar el Sudamericano. Además, en mi carrera, aunque es corta, ya peleé con todos. Lo hablé con mi nuevo entrenador y estoy bien para ir por esta pelea.
Igualmente, Chiquito va a estar a la expectativa del resultado entre Moli y Díaz, porque de ganar el Carnicero, tiene un pre-contrato para ser el próximo desafiante.
“Si Dios quiere, en diciembre podría ser el campeón Sudamericano y Argentino. Sería un fin de año espectacular”, vaticinó.
“Para eso hay que trabajar mucho. Son 50 días que quedan para un cierre de año espectacular. Así que voy a entrenar a conciencia para dejar todo arriba del ring”, se ilusionó.
Será su primera pelea a 12 rounds y también su bautismo internacional en el boxeo profesional.
“Como experiencia va a ser espectacular. Por eso voy a entrenar en el día a día para que Pilar tenga un campeón Sudamericano”, destacó.
“Voy a estar viajando una semana antes, así que tengo 3 semanas para prepararme a full, todos los días. Sábados y domingo, sin descanso. Son 20 para llegar 10 puntos a Brasil”.
Cambios de DT
Ezequiel Zárate volvió a cambiar de entrenador en esta temporada. Luego de un breve paso por el ex campeón del mundo, Domínguez (se desvinculó porque no llegaron a un acuerdo económico), ahora trabaja bajo la tutela de Coco Andrada, un experimentado entrenador que trabaja en la Federación de Box.
Por eso ahora Chiquito viaja todos los días hasta la sede de Castro Barros. Entre los laureles que ostenta Coco es el de tener al campeón del Mundo, Matisse.
“Ya me corrigió un montón de cosas. Me pide que sea más agresivo, que tire más fuerte las manos, que trabaje con mi largo de brazos. Me vieron en buenas condiciones, porque físicamente estoy 10 puntos”, contó Ezequiel.
