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Sigue internado uno de los dos chicos accidentados en un colegio de Del Viso

Está en la Clínica Olivos. Hoy se realizó una inspección en Federico Dickens. No habría clases durante la próxima semana. Ambos cayeron al vacío por desprenderse una baranda de un pasillo no habilitado.
15 de abril de 2011 - 00:00

Uno de los dos niños que en la tarde del miércoles sufrieron un accidente en el Colegio Federico Dickens de Del Viso, al desprenderse la baranda de un pasillo en el que se encontraban, continúa internado en la Clínica Olivos. Mientras tanto, el que había sido alojado en el Hospital Austral ya fue dado de alta. A su vez, trascendió que el menor internado fue intervenido quirúrgicamente por un traumatismo de cráneo, pero se estima que podría dejar el nosocomio en las próximas horas.

En cuanto a la situación del colegio, hoy se llevó a cabo una inspección de la que participaron ingenieros, mientras que los inspectores educativos están en el establecimiento en forma casi permanente desde que ocurrió el accidente. Por la tarde, se iban a reunir con la comisión de padres conformada ayer, luego de un encuentro tumultuoso con las autoridades de la institución –su representante legal es Rodolfo Baca- en el que primó el nerviosismo. Sin embargo, aún no se ha confirmado que decisión se tomará con respecto al establecimiento, aunque se sabe que la DIPREGEP inició un sumario a la escuela.

Por lo pronto, es prácticamente un hecho que durante la próxima semana no habrá clases en el Dickens (ubicado en Avenida Madero 2076): en este sentido, resultó un punto a favor que se trate de una semana “corta”, por la llegada de la Semana Santa. En tanto, un padre confirmó a El Diario que los chicos ya han recibido material didáctico para no retrasarse en la cursada.

Además, la misma fuente señaló que se está estudiando la posibilidad de conformar un gabinete que brinde contención psicológica a los compañeros de los chicos accidentados, así como a los alumnos que presenciaron el hecho.

 

No habilitado

El accidente sucedió en la tarde del miércoles, cuando dos chicos de 9 años y alumnos de 4º grado cayeron desde unos 3 metros de altura, al desprenderse la baranda del pasillo en el que se encontraban. Los niños fueron identificados como Ignacio Moriello y Federico Bonacina, y el hecho no tuvo más víctimas que lamentar porque los chicos del jardín de infantes se encontraban en clases al momento del incidente.

Producto de la caída, Ignacio fue trasladado a la clínica Olivos, donde se recupera de una intervención quirúrgica, debido a un coágulo intracraneano producto del golpe. Por su parte, Federico pasó unas horas en observación en el Hospital Austral y ya fue dado de alta.

Ayer, inspectores de la Dirección Provincial de Educación de Gestión Privada se hicieron presentes en el lugar con el objetivo de obtener información sobre lo ocurrido. Ellos mismos les confirmaron a los padres que el sector del colegio en donde se desprendió la baranda –un área recientemente construida- no contaba con la habilitación correspondiente, al no tener la aprobación de los planos.

En este sentido, los inspectores indicaron que la ausencia de controles se debe a la falta de personal, mientras aclararon que son los colegios quienes están encargados de expresar -a través de una declaración jurada- las características de la edificación. Precisamente, la construcción declarada por el colegio no concordaría con la realidad, según lo averiguado por El Diario.

Por su parte, el colegio envió un escueto comunicado oficial a las 11 de la mañana del jueves, a través del cual sus autoridades aseguraron sentir una “profunda tristeza” por el episodio y afirmaron que “la institución estudia las causas de los hechos ocurridos”. 

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