Graciela Borges regresó a Tinto y Soda, “mi lugar”, tal como ella misma lo afirma, y aprovechó para fotografiarse “con todos los tesoros que trabajan, un segundo sin barbijo”.
Graciela Borges regresó a Tinto y Soda, “mi lugar”, tal como ella misma lo afirma, y aprovechó para fotografiarse “con todos los tesoros que trabajan, un segundo sin barbijo”.