Estamos esperando la Nochebuena, para ello tomamos el evangelio de Mateo y nos damos cuenta que es maravillosa esta Palabra de Dios para pasar la Nochebuena que siempre es noche de gracia, de don, de regalo. Cuando vemos a ese niño en un pesebre se enternece el corazón, porque a pesar de ser un lugar feo, sin embargo allí nace Jesús. La Palabra nos dice además, que el Ángel se le apareció a los pastores y traía una buena noticia. En este mundo que está plagado de malas noticias que “una sea buena” es maravilloso.
Esa buena noticia es que Dios no se olvida del hombre, se pone al servicio del él, no lo deja solo sino que juega en nuestro equipo, por así decirlo. En la historia del hombre, Jesús se pone la camiseta siempre, no olvida la empatía con el hombre. Y aún este concepto queda chico, porque se define como ponerse en lugar de otro y en realidad la teología habla de la Encarnación. Es como si el pintor quisiera meterse dentro del cuadro. Jesús se mete a nuestro lado y eso es motivo de festejo que no está solo reservado a los religiosos y los que tienen fe, sino a todos, es para todos los hombres. Es la oportunidad que Dios nos da para ser mejores, por eso nos ofrece la reconciliación que nos perdona nuestras miserias y pecados.
Todo ello se sintetiza en la imagen del niño Jesús en el pesebre. Debemos mirar a ese pesebre y a esa familia de Nazaret.
A veces recuerdo la película de Spielberg, “ET el extraterrestre”, en donde lo que más anhelaba ET era volver a casa. Ese gran anhelo hoy de la humanidad es volver a casa, a la familia. Es también ver en nuestra vida cuál es nuestro pesebre, cómo podemos tener nuestro pesebre para volver a Dios.
Feliz Navidad para todos los pilarenses.
Una buena noticia
Por Jorge Ritacco*
*Párroco de Nuestra Señora del Pilar.