Por Pablo Batalla*
El crédito, una falta de sentido común
El crédito solicitado por el intendente Nicolás Ducoté y aprobado por el HCD, es un indicador de falta de sentido común o de un correcto análisis de la realidad, demostrando ineptitud en la administración de los fondos públicos.
Esta es la información suministrada por los concejales: se asfaltarán 250 cuadras, se ajustará en UVA, se pagará a partir de los 12 meses de recibido el préstamo y según leí, el pago se realizará en 15 años y por una cifra incalculable hoy debido al método de ajuste.
Desde Sumemos Partido Vecinal vemos que el valor de mercado del asfalto es de $780 m2, una cuadra de 100 metros por 5 de ancho son 500 m2, 780 x 500 = $390.000. A esto se le suma el movimiento de tierra y la compactación del suelo, diferenciando los distintos suelos que se pueden encontrar, un presupuesto de una cuadra de este trabajo ronda los $ 250.000.
Considerando este trabajo sin cordón, como se ha desarrollado los últimos años esta tarea, por lo tanto una cuadra ronda el valor de $ 640.000.
Sin embargo, si el trabajo se realiza con hormigón y cordón cuneta, (lo cual no veo necesario), el costo se duplica, aproximadamente $1.280.000,
Cuadro simple: 600.000.000 / 640.000 = 937.5 cuadras. 600.000.000 / 1.280.000 = 468 cuadras. El costo expresado sin pliegos por Ejecutivo y HCD, 600.000.000 / 250 = $2.400.000 cada cuadra.
Pero este es solo una parte del problema. La otra es que si el monto se acredita hoy, es decir la cuenta recibe 600.000.000 de pesos hoy, el trabajo no se puede realizar en un tiempo menor a 18 meses, con lo cual los costos en el estado actual de inflación aumentan con el simple paso del tiempo, por lo que como regla simple se devalúa, deprecia, se pierde capital, pero no así el interés a pagar. Es decir se recibe dinero que ya sabemos no sirve ni alcanza.
Una forma genuina y honesta de gestión en estos casos es solicitar presupuesto o licitación a distintas empresas, de acuerdo ante la mejor propuesta solicitar y recibir el dinero según avance de obras y a partir de ahí es que debe correr el tiempo en cada anticipo.
Claramente todos sabemos que hay intermediarios y beneficios que resultan de estas gestiones, hoy todos tenemos en claro que la obra pública resulta un antro de corrupción y al no ser claro, profesional y comunicador de cada paso, me genera todo tipo de desconfianza.
Siempre me quejo de quienes sólo se quejan y no participan, por ello me acerqué a la sesión del HCD donde se trató el tema, y vaya sorpresa me llevé, ya que entré en un viaje en el tiempo. Encontré una sesión absolutamente colmada por personas que más que vecinos interesados por lo que allí de discutía, parecían barrabravas. Encontré una vaya al pie de la escalera con personas que me indicaron que no tenían ninguna chance de subir, no sin antes consultarme de parte de quién venía, no mi nombre sino de parte de quién venía. Al no tener respuesta, se rieron y me tuve que retirar.
Digo viaje en el tiempo ya que esto siempre pasó, pero yo, cual iluso, entendí que lo voté al intendente y a su equipo creyendo en la palabra cambio.
Me siento, como vecino de Pilar y como votante de su gestión, totalmente defraudado y si busca mi nombre va a encontrarlo en la lista de fiscales del 2015 de su partido al cual asistí voluntariamente, depositando mi esperanza y fe en el cambio que proponían.
Le solicito de ser posible, usted aclare estos puntos a todos los pilarenses. Si estoy equivocado, si mi apreciación no es la correcta, por favor demuéstrelo, usted gestiona para todos los pilarenses y yo como uno de ellos sólo le pido que me explique.
*Sumemos Partido Vecinal.