ver más
Tribuna del lector

No hay palabras, hay silencio en Pilar

por Victor Korprivsek
Por Redacción Pilar a Diario 24 de junio de 2016 - 00:00
La caravana de silencio llena. La calle con rostros y velas y manos y lágrimas. ¿Importa? Es extraña la muerte, es un miedo que flota en el minuto después, en cualquier momento. 
Pero nosotros no queremos ver. Sólo cuando cae de jeta sobre el asfalto de la esquina, en mitad de la plaza principal y con alguien querido. Ahí sí salimos.
Pero hay quienes ni siquiera eso quieren ver. La caravana de silencio pasa. Conmueve hasta el pecho y duele. Es que todos fuimos pibes hasta hace tan poco, como él. 
Pero dejó hijos y amor, dejó amistad hecha de códigos y gambeta de barrio, triple de lejos para festejar, viaje de mochila, Bolivia, senderos de la música.
Hay una generación que no olvidará. Y tal vez, si sabemos respetar lo que hay que respetar, tampoco nuestros hijos van a olvidar. 
Fernando Novelli no es un nombre y nada más, no es un caso policial que golpea las puertas y el asfalto y sacude tanto que ahora hay controles por todos lados y… ¿Y?
Nos preguntamos mientras pasamos con una vela en la oscuridad y nos miramos y escuchamos tantas cosas. Aplaudimos. Pedimos justicia. 
Qué palabra que se desprende como un revoque viejo: justicia.
Qué gastado y qué sucio el aire de allá arriba en el lugar con mármol donde están las oficinas meta cañonazos de acá para allá mientras en el llano, puro tiros en el pecho nomás.
Parece un juego si no fuera por Fernando y por la piba Milens y por Sandra Almirón y por todos los que caen y ya no se levantan, la puta madre.
Pensar que al final es una cuestión de guita y de poder. Eso es lo peor. Eso es lo que nos tiene mal. Lo que calla y hace silencio y ni siquiera uno puede apretar los dientes y putear y mandar a todos a la mismísima mierda.
Aquel porque ya se fue y éste porque es tan nuevo. 
No hay palabras. Hay silencio en Pilar.   
Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar