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CORREO DE LECTORES

20 de marzo de 2016 - 00:00

 ¿Quién es quién?


Sr. Director: 
A veces me pregunto si algo de lo creado en este mundo está de más; pues las definiciones, actitudes, acusaciones, opiniones del hombre (homo sapiens ¿?) demuelen sin piedad a seres (y aquí me refiero específicamente a los animales) indefensos y en estado de súplica.
¿Está mal hecho el mundo? ¿O nosotros no aprendemos, ni mejoramos?
Ubiquémonos en un barrio o parte de un barrio. Gente que por tener niño/a toman o heredan perros y los sueltan a la calle. Ahí se crían, unos les dan alimentos, otros no pero siempre en la calle, que ensucien afuera.
Libres los animales, corren motos, bicicletas, se agrupan, entran en las propiedades, roban alimentos, pelean. Están libres totalmente, ante la angustia de los vecinos y paseantes, hasta que, ¡Horror¡ Cansada la gente actúa con desprecio y agresividad; y el animal contesta. En realidad, acostumbrado al descontrol, reclama su libertad.
El dueño recibe la queja o amenaza y como a pesar de ser dueño del can éste le molesta, no encuentra nada mejor que atarlo de por vida con el mote de “malo”.
Aquí viene la segunda parte. El pobre animal no entiende y reclama aunque sea un poco de su acostumbrada libertad; la motricidad tan necesaria como el alimento, que en Capital Federal es respondido por paseos con correa.
El cuatro patas no deja de ser para los vecinos un incordio lamentable y doloroso para su armónica y agitada vida familiar, porque ladra, llora, ladra llorando por horas, pero nada le gritan y hasta su muerte o locura: atado.
¿Quién es el malo? ¿El animal o el hombre responsable del can que debía educarlo y atenderlo en todas sus necesidades?
Es un animal, no una cosa. Hasta una prenda de vestir uno debe atender.
La falta de juzgamiento a estos dueños perversos es lo que lleva en los barrios a la constante molestia y desarmonía del vecino y de ahí al barrio, pues hay por todos lados animales atados por este motivo. Y para que avisen ante asaltos para luego descartarlos y reemplazarlos al morir.
Es necesario ser responsable y respetuoso con los animales.
La calidad de la humanidad se mide también por el trato que se dispensa a los seres vivos y a los animales.

Nydia Puyo DNI 3.975.259
 
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