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CORREO DE LECTORES

20 de octubre de 2015 - 00:00

 ¿Guardia ciudadana o campaña política?

 
Sr. Director:
En estos días de campaña política feroz, donde todos los candidatos se llenan la boca con las cosas que van a hacer, entre las cuales está el tema de la inseguridad, no se puede creer que la misma siga en aumento y que pareciera no importarle a las autoridades policiales que reciben denuncias sobre estos hechos.
¿De qué sirve, entonces, ver durante el día tantos efectivos de azul agregados en víspera de las elecciones y caminando por zonas donde realmente no pasa nada? ¿Por qué mejor no utilizar esa “guardia ciudadana” en lugares peligrosos y en horas donde el delito actúa? ¿Por qué no recorren El Triángulo, Toro o Monterrey a la noche-madrugada y ven lo que realmente ocurre?
Que caminen por la Avenida de Mayo ida y vuelta o por la calle San Martín es simplemente para que se los vea, no para que cumplan ningún rol, ya que en esos lugares no pasa nada y menos de día. O sea, parte de la campaña política.
En Presidente Derqui, en la esquina de San Martín y Sucre, a metros del centro de jubilados, se reúnen casi a diario grupos de menores -con algunos mayores- de entre 10 a 20 personas en la noche. Estos inadaptados lo único que hacen es beber cerveza o vino en la vía pública, como delito menor, hablar a los gritos sin importarles en lo más mínimo el descanso y tranquilidad de los vecinos, molestar a las mujeres que pasan y como si fuera poco y cuando el alcohol ya surte efecto en lo que pueda restarles de cerebro, se pelean a trompadas y cascotazos o directamente dirigen los misiles hacia las propiedades linderas con el fin de saber si hay alguien adentro y entrar a robar.
El centro de jubilados ya fue varias veces víctima de robos de parte de esta gentuza y varios vecinos también. Se hicieron denuncias y nadie hace nada al respecto. ¿Tan difícil es patrullar esa zona o, ante una denuncia, detener y pedir documentos de los implicados como mínimo para tenerlos identificados?
Lo mismo está sucediendo a metros del bonito corredor municipal que se hizo en predios de la estación Toro. Se desplazaron los desvencijados vagones hasta el cruce de peatones y se puso una montaña de tierra y arena cuya altura impide ver lo que se esconde entre vagones y tierra, y lo que se esconde de nuevo son grupos de malvivientes que toman y se drogan para después asaltar a la gente que debe utilizar ese paso para ir a trabajar o salir de Toro hacia el centro de Derqui a realizar sus compras. También se hicieron incontables denuncias pero la montaña de tres metros de tierra sigue allí y los vagones son ahora los aguantaderos mientras a los pocos metros brillan las nuevas luminarias del nuevo Corredor Municipal, que cuenta con seguridad.
¿Acaso no estamos en democracia, la ley no debería ser igual para todos y la seguridad un derecho?

Maximiliano Brod (maxbrod72@gmail.com)
 
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