TRIBUNA DEL LECTOR: A 37 años, la herida sigue abierta
por Matías Pana*
Este 20 de agosto se cumplen 37 años de la primera y una de las más sangrientas acciones llevada a cabo por la dictadura militar que se impuso en el poder en la Argentina desde 1976 hasta 1983.
Aquel 20 de agosto, justificándose en el poder, hicieron público, pero esta vez a gran escala, lo que se venía practicando encubiertamente años atrás. Treinta jóvenes fueron asesinados y dinamitados en el cruce del camino de tierra y la Ruta 6, en Fátima.
Los 30 jóvenes, hijos de nuestro proletariado, se encontraban detenidos de forma ilegal en la Superintendencia de Seguridad Federal de la Policía Federal, en la madrugada del 20 de agosto. Ya con la zona liberada, fueron trasladados hasta Fátima donde impusieron su justicia, dejando en claro que la Junta Militar, que sólo llevaba en el poder cinco meses, no iba a tener el menor escrúpulo en acabar con todo aquel que se le opusiera, que soñara o que pudiera intervenir en un mejor futuro para nuestro país.
Ahí no terminó todo: siguió la fosa común en el cementerio de Derqui, enterrados como NN, mientras que la Junta Militar declaraba “vandálico hecho sólo atribuye a la demencia de grupos irracionales que con hechos de esta naturaleza pretenden perturbar la paz interior y la tranquilidad”.
Finalmente el tiempo transcurrió… Y transcurrió con más sangre de los nuestros, más sangre derramada por un mundo mejor… Es preciso nombrar las acciones tomadas por la Junta Militar, las torturas, los fusilamientos, los asesinatos y demás atrocidades.
Rescatamos el trabajo de Antropología Forense que con su magnífica labor logró destrabar y entrar en el cementerio de Derqui y así llegar a obtener la identificación de 20 de los cuerpos hallados.
La justicia burguesa se hizo presente el 29 de abril de 2008, cuando comenzó el juicio a los policías retirados, Lapuyole Juan Carlos y el torturador Carlos Marcote, apodado “Lobo”, condenados a prisión perpetua, así como también a los comisarios inspectores Miguel Ángel Trimarchi, apuntado como jefe de los grupos de secuestradores de la Superintendencia, Carlos Gallone, jefe de un grupo de secuestro, el comisario Jorge Mario Veyra, jefe de operaciones, Carlos de la Llave, jefe del grupo de secuestradores “los intocables” y el suboficial Luis Alberto Martínez, miembro de uno de los grupos de tareas, actualmente, sin condena alguna.
Hoy en día la lucha de estos treinta compañeros sigue en todos nosotros; continúa en antropólogos que persisten en su labor para profundizar la reconstrucción histórica; se sucede en los familiares que siguen pidiendo juicio y castigo a los culpables y se renueva en cada uno de nosotros cuando mantenemos la memoria, pese al dolor. Pero continúa la lucha en la búsqueda de un mundo mejor.
A 37 años de la masacre de Fátima, Inés Nocetti, Ramón Lorenzo Vélez, Ángel Osvaldo Leiva, Alberto Evaristo Comas, Conrado Alsogaray, Jorge Daniel Argente, Carlos Raúl Pargas, Ricardo José Herrera, José Daniel Bronzel, Susana Pedrini de Bronzel, Carmen María Carnaghi, Haydeé Cirullo de Carnaghi, Norma Susana Fontini, Selma Julia Ocampo, Horacio García Gastelú, Juan Carlos Vera, Roberto Héctor Olivestre, Enrique Jorge Aggio, María Rosa Lincon, Cecilia Podolsky de Bronzel y los 10 compañeros más aún no identificados, siguen presentes entre nosotros.
A 37 años del 20 de agosto y del 24 de marzo, podemos afirmar que las balas nunca van a poder matar la memoria del pueblo… A 37 años la herida sigue abierta…
¡Gloria y libertad a los mártires de la masacre de Fátima! ¡La lucha continúa!
*Partido Revolucionario de los Trabajadores.