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Tribuna del lector: Ha muerto un revolucionario, no la revolución de su hijo.

7 de marzo de 2013 - 00:00

 

por Tiago Klages (tiago_klages666@hotmail.com)

 

Horas de congoja y dolor se viven en estos momentos en gran parte del mundo, principalmente en Latinoamérica. Ha muerto Hugo Chávez, presidente de Venezuela desde 1999, nos ha dejado luego de una larga y no menos gloriosa batalla. Tiempos de reorganización llegarán a la región luego de esta pérdida, el vacío político que nos deja el comandante Chávez es igualable al que ha dejado Néstor Kirchner.

Tanto Chávez como Néstor fueron junto a Lula los primeros en comenzar un cambio que sería histórico en la región, desde aquel 2005 en el que los pueblos unidos le dijimos NO AL ALCA, que no era otra cosa que seguir las imposiciones del país del norte para seguir rigiendo nuestras economías. El camino hacia una segunda independencia, esta vez económica, empezaba a ver el horizonte. De la mano de Chávez nació la contracara del ALCA, EL ALBA, donde nosotros mismos teníamos que empezar a tomar decisiones como pueblo único.

Más adelante la creación de la CELAC, en la que tuvo gran injerencia. Un espacio para la integración total de América Latina y El Caribe. Sus 33 países por primera vez estaban unidos y dispuestos a hacer historia. Este ciclo se cerró a mediados del año pasado cuando Venezuela se incorpora al Mercosur y convierte al bloque en la 5ª economía mundial.

Desde la llegada de Chávez al poder, el pueblo bolivariano vive un proceso revolucionario histórico, el comandante le ha devuelto la dignidad a su pueblo que durante 40 años había sido gobernado por una derecha destructiva.

Como argentinos tenemos que estar agradecidos con el comandante, en tiempos en que Kirchner tomaba las riendas de un país que estaba en el infierno en el 2003, fue Chávez uno de los colaboradores más cercanos para la recomposición.

Chávez fue reelecto presidente el 7 de octubre con más del 55% de los votos. En las próximas semanas Venezuela vivirá otra fiesta cívica como son las elecciones, esta vez distintas a cualquiera, llenas de dolor y tristeza.

Tuve la oportunidad de estar en esas últimas elecciones, viví una experiencia única, fui testigo del proceso inigualable, lleno de amor, de revolución, recibido como si estuviera en mi propia tierra, con el afecto de un pueblo enormemente maduro y conciente de su condición. Hoy comparto el mismo dolor, el mismo vacío que cualquier  Venezolano, el mismo que ellos sintieron cuando Néstor nos dejó.

El legado de ambos constituye el compromiso más grande de los últimos 200 años, comparables con el de Bolívar y San Martín, en tiempos totalmente distintos, pero no menos grandes que aquellos.

Cuando un pueblo se sabe organizar es un pueblo sabio y libre y sin duda Venezuela dará un ejemplo de organización a pesar del dolor. Aquellos que vivían bajo techos de cartón, no olvidan, los más humildes de la patria llevarán su bandera hasta el último día de sus vidas, el pueblo pobre, aquel sublevado un 4 de febrero de 1989 ante la adversidad lo llevarán vivo a lo largo de la historia, miles de Chávez nacerán a lo largo de la patria. “La Patria es América” aseguraba Simón Bolívar y acá estamos nosotros los americanos, en nuestra patria, rodilla en tierra con la revolución venezolana que ha transcendido sus fronteras para convertirse hoy en la causa de Latinoamérica.

Que nadie se rinda, que nadie abandone la lucha, que nuestra alma se empine sobre las dificultades, nuestro comandante inspira el andar. Ali Primera decía: “Los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos y a partir de este momento, hasta prohíbo llorarlos”.

Chávez, Néstor y tantísimos otros han muerto por la vida, la dejaron por el amor de su pueblo, la causa se los ha llevado pero solo físicamente. Los hombres como Chávez no mueren, cierran los ojos y se quedan velando por su pueblo. ¡¡¡ Qué viva Chávez para siempre!!!

 

 

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