Recordamos a Pocho Lepratti, “El Ángel de la Bicicleta”
CORREO DE LECTORES
Sr. Director:
Pocho tenía 35 años, nacido en Uruguay pero decidido a vivir en la Argentina, en el barrio Ludueña, para trabajar
con los más humildes.
Coordinaba los talleres para niños, y daba clases de teología en una escuelita, también, trabajaba con el grupo de jóvenes “La Vagancia”.
Durante la crisis de 2001, precisamente el 19 de diciembre, harto de la represión donde la policía disparaba contra pibes y mujeres, se subió a la terraza de la Escuela N° 756 del barrio Las Flores, donde colaboraba con la preparación de la comida.
Intentó parar la represión al grito de “¡Hijos de puta, no tiren que hay pibes comiendo!”, pero un policía disparó directamente contra el cuerpo de Pocho. Así lo asesinaron, llevándose a un militante de la vida, un militante de base, una persona que luchaba día a día por cambiar las injusticias contra los humildes, la podredumbre del sistema.
La policía provincial reconoció en un informe que “el asesinato del militante social Lepratti ocurrió fuera de la zona de saqueos y en los fondos de una escuela”, y que “no se justifica haber efectuado los disparos reconocidos, aun en carácter intimidatorio”.
Además de condenar a 14 años de prisión al uniformado Esteban Velásquez, sentenciaran a otros cinco policías porque balearon y destruyeron el patrullero para simular un ataque y alegar que actuaron
en defensa propia.
Desde ese momento, Pocho se convirtió en símbolo de la resistencia de los más vulnerables y de todos aquellos que incansablemente trabajan en el barrio.
Por tu trabajo de hormiga, por tus convicciones y por tu coherencia en lo que se dice y se hace, más que nunca gritamos ¡¡¡…Bajen las armas…!!! Pocho vive… la lucha sigue…
IDH - Casa de Derechos Humanos “Hermanas Caty y Leonie”. Manzone, Pilar.