La Gratiferia cumplió su primer año de vida
Hace un año, El Diario publicaba una nota acerca de una nueva modalidad de intercambio que en Del Viso se comenzaba a implementar. La Gratiferia, como se la conoce popularmente, llegó a las orillas de las vías del exferrocarril Belgrano Norte para quedarse, y también para compartir la conducta de desprenderse de lo que ya no se utiliza, y de aprovechar lo que otros han replicado.
Le metodología es la siguiente: “Traete lo que quieras –o nada- y llevate lo que quieras –o nada-”. Y parece que ha dado sus frutos, porque ya se han hecho 12 ediciones, y continuarán durante el último sábado de cada mes.
Por aquel comienzo en la plaza del centro de Del Viso, difícil era para muchos entender que no se trataba de un trueque. “Al principio también a mí me costaba entender”, comentó Juan Rolón, uno de los voluntarios que se sumó al proyecto una vez que la idea fue propuesta para la plaza de Del Viso. Es que el grupo se ha hecho cada vez más grande, no solo convocando a más personas, sino también compartiendo su experiencia para que ferias similares se realizaran en otros puntos del Partido del Pilar. “Queríamos hacer una versión local”, agregó el joven, quien manifestó que el principal objetivo es crear en la sociedad la idea de la circulación de objetos tales como juguetes, vestimenta, calzados, semillas, revistas y plantas.
Además del intercambio, se ofrecieron otros servicios, como el de la diversión, a partir de bandas musicales que en un principio le pusieron ritmo a las tardes de Gratiferia, pero que luego debieron dejar de participar debido a que desde el Municipio no les brindaron el permiso necesario. La edición que se realizó en las vísperas del día del niño, los chicos pudieron jugar y aprender realizando juguetes con elementos reciclados. Un tercer servicio que se sumó fue el del Grati-Corte. “Todo aquel que pase y necesite un corte de cabello lo tendrá gratis”, aclararon desde el evento por Facebook.
Entre estos objetos también se encuentran los libros. “A veces leemos libros y quedan en la biblioteca. Los que no tienen un valor afectivo y capaz no se van a volver a leer, otro puede hacerlo”, explicó Rolón. Es así como el grupo de la Gratiferia sumó a personas que ya venían trabajando con el proyecto “Lo leí y lo dí”.
El dato
La convocatoria de interesados, ofertantes y demandantes de la Gratiferia, encontró un arma importante en las redes sociales. A través de la página de Facebook “Gratiferia en Del Viso”, no solo la gente se informaba, sino que muchos comentaban qué era lo que tenían en mente dejar liberado en la plaza donde se realiza la feria, y otros que pedían la colaboración para encontrar un objeto necesitado.