Moche Atroche: con el mundo como destino para su arte
La segunda y más exitosa travesía a Francia del pintor Rubén Martínez Contreras, apodado Moche Atroche, comenzó a fines del año pasado, cuando se enteró que había sido seleccionado para exponer en el Grand Palais de París. Luego de pedir préstamos y de recibir dinero de colaboradores y gente que apreció su trabajo y la fortuna de tener una puerta abierta en uno de los salones más importantes del mundo, el joven delvisense de 24 años, pudo concretar el sueño.
Así fue como desde el 27 de noviembre hasta el 2 de diciembre pasado, Moche fue uno de los 200 seleccionados de uno de los 3 sectores del Salón de París, para mostrar su obra “Estudio de anatomía del sujeto y el objeto”. Se trató de un cuadro de un metro y medio de largo por un metro de alto que según el joven, “ha captado la atención de las personas, y eso me hizo sentir muy bien”.
El artista describió la aceptación que recibió por parte del público durante su estadía en París: “Fue súper interesante porque yo llevé un montón de tarjetas mías y las puse ahí, y lo lindo fue ver que la gente se interesaba por el trabajo de uno, lo miraba, le sacaba fotos, me preguntaba. Me encontré con varias personas que dieron justo en el punto de lo que yo quería mostrar con la obra”.
Invitaciones especiales
Su participación de la exposición en el prestigioso salón de París le costó dinero al joven artista. Pero por encima de ello rescató que tanto los curiosos que pasaron, como el jurado y la presidenta de la Asociación de Artistas Franceses, se interesaron por su trabajo. Tanto es así que luego del viaje, el joven recibió una gran cantidad de cartas con invitaciones para participar de galerías de distintos continentes.
Este será el objetivo del joven, que quizás encuentre difícil viajar junto a sus obras, pero que aprovechará invitaciones de salones de las ciudades de Nueva York, Brujas y además de Japón, sin contar con la que le han hecho para que a fin de año vuelva a participar de la exposición.
“Me invitan para exponer pero tengo que hacerme cargo yo del envío de las obras”, explicó el delvisense.
Sin perder más el tiempo, el joven arribó al país y comenzó a armarse para los próximos compromisos. Pero esta vez sabe que será aún más difícil, es por eso que está en la búsqueda de un trabajo con flexibilidad horaria para comenzar a recolectar dinero.
La frase
“Me gustó mucho ver que la gente no solo se interesaba sino que muchos encontraron el sentido del punto al que uno quería llegar”.
Más info:
www.mocheatroche.com
Preparativos
Un duro camino a París
A fines del año pasado, cuando el joven se enteró de su posible participación en el Salón de París, la emoción desbordó la realidad. Es que no contaba con el dinero necesario para poder realizar el viaje, que eran unos 12 mil pesos para los pasajes y los gastos de hospedaje. A esto se sumaba el costo del enmarcado de la obra, que debía realizarse en un lugar específico por especialistas en la materia. Hasta su arribo a París creyó poder hacerlo a mano, pero luego le enviaron los requisitos técnicos del enmarcado para transformar la obra en bastidor.
“No salió nada barato, pero en una semana lo prepararon, porque cuando llegué allá me pasaron unos documentos con especificaciones y era imposible que yo llegara a hacer eso”, comentó el joven.
Si bien había depositado bastante dinero en su proyecto, en el viejo continente consiguió un trabajo dando clases de dibujo y pintura. Afortunadamente, esto no solo se debía a sus conocimientos en pintura sino también a haber aprendido, años antes, el idioma galo a modo de hobby. Nunca imaginó que iba a tener esta oportunidad de viajar a Francia y tener que usar la lengua ajena para dar clases y obtener dinero para subsistir allí y para mantener vivo el sueño de exponer en una galería de la talla del Grand Palais de París.
“Volví con un par de deudas”, comentó. Ahora será tiempo de recomponerse y prepararse para los nuevos desafíos.