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Preocupa la proliferación de perros en las calles de la ciudad

Se multiplican sin control tanto en el centro como en los barrios de Derqui. En las últimas semanas, un chico fue mordido por un animal. Ciclistas y motociclistas también son afectados.
27 de septiembre de 2012 - 00:00

Llama poderosamente la atención la cantidad de perros callejeros que circulan por Presidente Derqui. En los últimos días se los puede ver en una suerte de manadas jugando, corriendo, o simplemente detrás de una hembra alzada y peleando entre ellos por ganarse su buena predisposición para el apareo y, con seguridad, una nueva camada de crías en pocos meses.

Pero lo más molesto para los derquinos, tanto de los barrios como del centro de la ciudad, son las inesperadas reacciones con grandes y chicos. Es que en esta última semana un chiquito de seis años fue mordido cuando intentó acercarse “para jugar” con un perro entremezclado con otros.

Según la madre del nene atacado, todo sugiere que se acercó a una perra disputada por tres machos, y uno de ellos lo mordió en una de sus piernas. En consecuencia la mujer corrió para sacarlo de entre los canes, ponerle alcohol en la herida sangrante por la mordida, y llevarlo a una sala sanitaria para que le coloquen la vacuna antitetánica.

Luego está el caso de un ciclista que en plena Avenida de Mayo pasó cerca de cinco perros que estaban en la acera y dos de ellos lo persiguieron tirándole tarascones.

El hombre atinó a arrojarles una patada para evitar ser mordido pero ese movimiento hizo que se cayera al suelo doblándose la muñeca sobre el pavimento y sufrir una fuerte hinchazón.

 

A la plaza

En tanto, la céntrica plaza Antonio Toro es un lugar casi asediado por estos animales que usan su vereda para depositar sus heces y orinas en medio de las varias personas que acuden a ese espacio verde para caminar, trotar, o correr en búsqueda de quemar calorías.

Sin embargo lo más preocupante para las madres y padres que van a buscar sus chicos a la escuela Nº 11, ubicada sobre esa misma plaza, es que los perros sueltos invadan el sector de juegos infantiles para el mismo tipo de descargas.

Las heces y la orina se mezclan con la arena y la mayoría de los nenes que juegan allí por algunos minutos a la salida del colegio, indefectiblemente, las tocan bajo riesgo de contraer alguna enfermedad que transmiten esos perros.

“Yo tuve que llegar a mi casa y lavarle el pantaloncito casi nuevo porque estaba con caca de perro, y a su vecinito y compañero de aula hubo que bañarlo enseguida porque puso sus dos manos en el suelo y aplastó las porquerías que dejan estos animales”, comentó una de las mujeres que acostumbran a que su hijo aproveche los juegos ubicados enfrente de la tradicional escuela.

Otro ejemplo ocurrió en la muy transitada calle Alfaro, del barrio Monterrey. Este último sábado un automovilista chocó a otro vehículo cuando hizo una brusca maniobra para no pisar a un perro que, con otros tres, caminaban por el medio de esa arteria.

Finalmente la reflexión es la misma para todos los que, por diversas razones, fueron afectados: “Nadie hace nada y por más que en Derqui haya, muy de vez en cuando, algún operativo de castración o vacunación, la cantidad de perros creció como nunca”.

 

 

Peligros
Enfermedades caninas de transmisión a humanos

Los perros pueden ser encantadoras mascotas pero también pueden contagiar algunas enfermedades a los humanos, por lo que hay que conocerlas y tomar precauciones. Si bien en la Argentina se considera a la Rabia como erradicada entre los canes, hay otras enfermedades que esos animales pueden transmitir tanto a chicos como a adultos.

• Babeasis: es transmitida a través de la garrapata del género Dermacentor. Cuando ataca al hombre produce postración, fiebre, anemia hemolítica, hemoglobinuria (hemoglobina en la orina), ictericia, esplenomegalia (aumento de tamaño del hígado y el bazo) y artralgia (dolor articular).

• Dermatofitosis: son producidas por hongos en perros. En los canes afecta la piel, los pelos y las uñas. Pero en las personas el efecto puede ser más devastador: molestia abdominal, náuseas, vómitos y diarrea, pérdida del apetito y de peso, entumecimiento y hormigueo de las extremidades y hasta confusión o demencia.

• Sarna demodécica: es producida por un ácaro. En el hombre se manifiesta con dermatitis pustulosa, úlceras y necrosis, ganglios tumefactos que puede afectar a todo el cuerpo.

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