Ferrum: cuando la empresa también concurre a la escuela
Lejos de considerarse una empresa destinada estricta y exclusivamente al lucro económico, Ferrum, compañía productora de equipamientos para sanitarios, también se autoproclama como una empresa social. Con una de sus plantas radicada en la localidad de Villa Rosa, lleva más de seis años contribuyendo con sus políticas para una mayor integración educativa en los niveles inicial, primario y educación media, a través de su programa anual de Responsabilidad Social Empresaria (RSE), Todos somos Ferrum.
En la actualidad, la fábrica pone en práctica Todos somos Ferrum a través de cinco iniciativas: Libros en movimiento, ¡A jugar!, Solidaridad de la escuela a la comunidad, Eco escuela y Taller de empleabilidad, que se entromete en la currícula de las escuelas para contribuir con herramientas en pos de una sociedad más equitativa entre negocio, sociedad y medio ambiente.
“Cada uno de los programas lo pensamos desde las problemáticas que veíamos en la planta”, explicó a El Diario, Carla Belón, jefa de capacitación, empleo y RSE de la empresa.
Así surgieron los planes de Ferrum. “Empezamos con la escuela primaria, con Solidaridad de la escuela a la comunidad y después incorporamos Libros en movimiento”, enumeró.
Libros en movimiento está inspirado en la importancia de la enseñanza del acto de lectura en los más pequeños, y los beneficios que éste les brindará para la creación e imaginación de su futuro.
¡A jugar! tiene como propósito generar, a través del juego, la importancia de las reglas. Estos dos programas se ponen en práctica todos los meses del año.
Solidaridad de la escuela a la comunidad tiene el objetivo de instaurar en los niños de mediana edad el valor y el respeto hacia el otro, a través de la enseñanza del concepto de solidaridad.
Mientras que el programa Eco escuela tiene como función generar conciencia ecológica en alumnos de escuelas secundarias, y el Taller de empleabilidad brinda las herramientas para dar a conocer las características del mercado laboral a los alumnos de las escuelas secundarias de las zonas de influencia.
Este taller se realiza durante los últimos meses del año “porque es cuando los chicos necesitan un empujoncito para armar un currículum, buscar un aviso que sea acorde a sus habilidades, presentarse a una entrevista de trabajo”, indicó la responsable.
Quienes tienen a cargo la tarea de obrar por una sociedad mejor a través de la participación en los programas de Todos somos Ferrum, son los más de 50 voluntarios que se sumaron a la propuesta de las plantas de Villa Rosa y de Avellaneda ofreciendo colaboración en las distintas etapas de la escolaridad.
“Lo reciben muy bien. Tenemos muy buenos resultados porque nuestras jornadas apuntan más que nada a la reflexión”, apuntó Belón.
Desde chicos
Los programas de Ferrum apuntan a encontrar en la niñez y la adolescencia, los puntos a corregir para un desarrollo eficiente en la etapa laboral. Es así como por ejemplo, a través del programa ¡A jugar!, los colaboradores de la empresa buscan en el chico, a través de juegos como las damas o el ajedrez, enseñarles que en los distintos espacios donde una persona se mueve, hay reglas.
“El 60% de nuestras personas, sobre todo en Avellaneda, son chicos jóvenes y nuevos, que tienen menos de 3 años dentro de la empresa. El problema que tienen es que les cuesta adaptarse a las reglas del juego de la empresa” explicó Belón, que indicó que el fin de este programa es “que los chicos aprendan de chicos que las reglas no son malas, sino que son para ser cumplidas y eso te enmarca dentro del trabajo, la escuela, la familia, el club”.
Por otro lado, la mujer también valoró que la posibilidad de contar con colaboradores y trabajadores de comunidades situadas más cercanas a la planta, provenientes de las localidades de Villa Rosa, Zelaya y Matheu: “La escuela tiene un efecto multiplicador porque vas a un aula y tenés 30 pibes, donde hay 30 familias. Así, van a la casa, llevan el material, cuentan lo que hicieron y la verdad es que es muy satisfactoria la respuesta y cómo se habla en la comunidad de nuestros programas”.
Fuentes de trabajo
La empresa Ferrum cumplió en 2011, sus primeros cien años, los mismos que la localidad de Villa Rosa festejó meses más tarde. Por aquel entonces, la planta ubicada en Villa Rosa ya había comenzado a ampliar sus instalaciones para dar trabajo a más personas gracias al otorgamiento de un crédito del Bicentenario y que aún continúa en curso. Según datos que proporcionó el jefe de Recursos Humanos de la planta de Villa Rosa, Marcelo Silva a El Diario, se estima que con la ampliación se podrá emplear a unas 30 personas más.