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Gimnasios, clubes y escuelas de box viven su “fiebre Maravilla”

Después de la consagración del boxeador argentino Sergio Martínez, se incrementaron las consultas y los inscriptos en las clases de boxeo. Mujeres, niños y adultos, protagonistas del fenómeno.
22 de septiembre de 2012 - 00:00

 

por Celeste Lafourcade c.lafourcade@pilaradiario.com

 

La campanada que le dio fin a aquel último round para el infarto dejó mucho más que un campeón del mundo. Dejó un fenómeno cuyo cimbronazo también se hizo sentir en Pilar. Tras la victoria del boxeador argentino Sergio Martínez frente a Julio César Chávez Jr. en la madrugada del último domingo, gimnasios, clubes y escuelas de boxeo viven su “efecto Maravilla”.

“Los chicos lo vieron a Maravilla y lo quieren imitar, se notó muchísimo el lunes todos comentando la pelea”, afirmó Ernesto Borjas, quien maneja su propia escuela de boxeo en Del Viso, la misma que en la última semana sumó nada menos que 10 nuevos alumnos, entre ellos 4 mujeres. Es que, en este caso, el fenómeno no distinguió géneros ni edades. Desde los 8 hasta los 65 años, todos tienen lugar en gimnasios, clubes y escuelas de box.

El furor también fue capitalizado por gimnasios que vieron incrementado el número de consultas. Tampoco faltaron los que se animaron a dar un paso más allá de la simple averiguación y esta semana se adentraron en el riguroso entrenamiento que impone el boxeo.

Desde su gimnasio Atlon, Marcelo Aciar confirmó el fenómeno que, por otro lado, no lo sorprendió. “Tuvimos unas 15 consultas en toda la semana, algo totalmente atípico”, señaló para explicar que “está pasando lo mismo que pasó en los Juegos Olímpicos con Crimanich (Sebastián, que obtuvo la medalla de oro en los JJOO) cuando todos los chicos vinieron a querer aprender taekwondo”.

Respecto al boom por el boxeo, Aciar destacó que “hacía mucho que el país no se paraba por una pelea” y al momento de buscarle explicaciones remarcó que “Maravilla habla bien, ya le inventaron un affair con Susana y fue a bailar con Tinelli, va muy bien con el negocio”.

De todas maneras, también reconoció otros factores que contribuyen al crecimiento de la demanda: “el entrenamiento del boxeo está muy bien visto, hay chicos que no les interesa pelear pero sí la preparación física”.

Contagio

En Villa Rosa el cimbronazo no se quedó atrás, tanto que la escuela que dirige el exboxeador Nicolás Rueda sumó 10 nuevos adeptos en la última semana. La “Maravillamanía” la vive de cerca, en su propia casa, con el mayor de sus hijos que está dando sus primeros pasos en el ring. “Mi hijo está con ese furor, como todos los chicos y la verdad que todo esto nos favorece pero es transitorio”, advirtió algo escéptico conociendo el exitismo pasajero del argentino.

El contagio se da incluso en la técnica y el estilo del campeón mundial. Así, Rueda reconoció que varios de los chicos imitan la pose característica del argentino con la guardia baja. “Imitan el estilo, pero yo creo que con el tiempo cada uno va encontrando el propio”.

El excampeón mundial Pedro Décima nunca olvidará la pelea del último domingo. Pero mucho menos a la empresa de cable que lo dejó sin transmisión justo en el momento del combate. “Fue increíble, 22 años con la misma empresa y me cortan el cable en la pelea”, se lamentó el deportista, director de la Escuela Municipal de Boxeo que funciona en Presidente Derqui con 100 alumnos, quien coincidió en que “hoy todos quieren ser Maravilla”.

 

 

Un furor para lavar la cara
La repercusión de la última pelea, abonada por la alta exposición del púgil argentino dueño de un estilo que se aleja al estereotipo del boxeador convencional, colocó al boxeo en la cima de la popularidad, algo que quienes están inmersos en este mundo miran tanto con beneplácito como con desconfianza.

“Tuvimos más consultas y todos comentaban la pelea, ojalá que el hecho de que sea más popular sirva para que haya más ayuda del Estado”, observó Pedro Décima, que sabe –al igual que la mayoría de sus alumnos- lo que es forjar una carrera a pulmón.

De todas maneras, si no sirve para conseguir incentivos y apoyo, la moda logró al menos lavarle la cara a un deporte cargado de mala fama.

“El boxeo implica mucha disciplina y conducta, yo les digo a los chicos que Maravilla es un buen ejemplo y hay que imitarlo”, explicó Borjas, para agregar que “dicen que es violento pero yo le digo a los chicos que el boxeo como todo deporte no es para hacerlo en todo momento, en la calle”.

 

Por su parte, Aciar señaló que en la edad de la “revolución hormonal”, entre los 14 y los 18 años, es frecuente que los chicos salgan del entrenamiento con ganas de poner en práctica lo aprendido. “Ahí es importante el trabajo de los profesores”, indicó. Y en ese sentido, explicó que es frecuente la organización de peleas de exhibición útiles para despuntar el vicio y para ir sembrando el camino de quienes tienen una verdadera vocación por el boxeo.     

 

 

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