ver más

Desalojan a unas 200 familias que habían ocupado un terreno

Fue en medio de un fuerte operativo de la policía. Las casillas precarias se desarmaron y, en algunos casos, incendiaron. Ahora, quedará una guardia para evitar que vuelvan las tomas.
29 de agosto de 2012 - 00:00

En un impresionante operativo policial, fue desalojado un predio de más de 7 hectáreas que había sido ocupado por más de 200 familias. En la mañana de ayer, los efectivos llegaron hasta dicho predio y con topadoras y camiones -previo aviso a los ocupantes- comenzó la expulsión de los moradores y la destrucción de las viviendas levantadas en ese lugar.

Fuentes oficiales afirmaron que el operativo dio comienzo aproximadamente a las 7 en el gran predio ubicado entre las calles Godoy Cruz, Cabrera, Malabia y el arroyo Burgueño, del barrio Luchetti.

Allí confluyeron efectivos de todas las comisarías y destacamentos pilarenses, además de caballería, infantería, Grupo de Apoyo Deparatamental (GAD), de la Jefaturas Distrital Pilar, San Miguel, José C. Paz y Malvinas Argentinas, Policía Buenos Aires 2 y de la Departamental Pilar, totalizando más de 220 efectivos.

En dicho predio estaban erigidas más de 200 casillas, aunque solamente estaban ocupadas unas 50 de ellas, pertenecientes a personas que ya vivían en el lugar.

Al comienzo del operativo, las fuerzas policiales, divididas en grupos de entre 15 y 20 efectivos, rastrillaron en estilo de abanico y donde se encontraban familias se les comunicaba que tenían un rato para desalojar, desarmar sus viviendas y llevarse todas sus pertenencias, ya que estaba en marcha la orden de desalojo dictada por el Juzgado de Garantía Nº 6 de Pilar.

Mientras tanto, en la recorrida, pequeñas casillas de madera, de un promedio de 12 metros cuadrados cada una, eran derrumbadas por las máquinas topadoras y luego, amontonadas.

 

Fuego

Algunos focos de incendio habrían comenzado en las casillas. Según la policía, los mismos propietarios de las casas, ante la imposibilidad de llevárselas y antes que otros lo hicieran, le prendieron fuego, luego se sumarían los restos de otras casillas ya despedazadas, con restos de membranas, chapas y nylon, que avivaban el fuego.

Sin embargo, en declaraciones periodísticas, una de las mujeres desalojadas señaló a la propia policía y a empleados municipales como autores de los incendios.

Las pocas familias que ya residían ahí, fueron visitadas por personal de Acción Social provincial y de la Municipalidad de Pilar, para realizar una evaluación y en lo posible darles algún tipo de ayuda hasta que esos habitantes puedan ser reubicados en otros lugares o en casa de parientes cercanos.

Uno de los coordinadores de dicho operativo era el comisario inspector Jorge Aguilar -a cargo de la Jefatura Distrital Pilar- quien afirmó a El Diario que “La orden impartida por la Justicia se está llevando a cabo de manera normal. No hay incidente alguno y mucho menos resistencia por parte de los pocos habitantes que se encuentran en esas casas, quienes comprendieron que ese lugar tiene propietario legal y por lo tanto están desarmando las casillas y se llevarán sus pertenencias y se retirarán del lugar en forma pacífica. Se calcula que para el mediodía ya estará todo resuelto y todo volverá a la normalidad”.

Así fue que cerca de las 14, en el lugar sólo quedaban algunos pequeños focos de fuego, restos de maderas y pocos habitantes que aún retiraban sus últimas pertenencias.

Sobre la media tarde oficialmente, se conoció que una vez que el predio se encontraba despejado, la policía dejaría durante varios días -en forma preventiva-  una veintena de efectivos de consigna en el lugar, para que a partir de ese momento, los verdaderos propietarios comiencen a hacerse cargo de dicho lugar, quienes pondrían seguridad privada para después circunscribir dicho predio con tejido perimetral.

 

Tomas y quejas

Un predio disputado desde hace tiempo

Los terrenos donde ayer se efectuó un organizado operativo policial para desalojar a las familias y donde se desmantelaron dos centenares de precarias viviendas, han sido durante varias oportunidades escenario de disputas, entre vecinos y usurpadores, dueños y usurpadores, usurpadores y usurpadores. El anterior episodio ocurrió varios meses atrás cuando un grupo de familias se instaló en el lugar, aunque en aquella oportunidad fueron rápidamente retiradas por las fuerzas policiales.

El reciente caso fue similar, pero contó con una mayor cantidad de interesados por ocupar el preciado lugar. De un día para el otro, los vecinos encontraron que el lugar había sido poblado por nuevos individuos que buscaban un sitio donde construir sus viviendas. Pero los habitantes del barrio Luchetti comenzaron a mostrar su preocupación luego que por las noches escucharan ruidos de chapas, de martillazos y hasta de peleas callejeras por la disputa de lugares preferenciales dentro del predio.

De esta manera, desde principio del mes de julio organizaron reuniones, juntaron firmas, se contactaron con concejales y hasta amenazaron con cortar la ruta 25 si no recibían una pronta solución a su reclamo.

Por aquel entonces, los usurpadores aseguraban que el predio estaba abandonado y que, asesorados, estaban tramitando un permiso para que el terreno les sea cedido. Finalmente en la mañana de ayer, las intenciones de estas familias de hacer de los terrenos, un lugar donde vivir, terminaron hechas cenizas.

 

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar