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Ferromodelismo y rock and roll

Alberto Chiche Vimercati, es el creador de la maqueta a escala de la estación de Del Viso que se exhibe en la Casa de la Cultura. Además toca la guitarra en la San Francisco Band.
24 de agosto de 2012 - 00:00

por Victor Hugo Koprivsek

 

Del Viso guarda personajes entrañables que ya son una especie de íconos de la ciudad. Gente del pueblo que se ha quedado para siempre y es parte del paisaje urbano de sus calles y esquinas. Tal es el caso del conocido y querido vecino Alberto Vimercati.

Allá por el año ‘60, su abuelo compró una casita en la zona y en el ‘65, por recomendación médica, decidieron mudarse también sus padres. 

“Es que yo padecía asma y el aire de acá era tan oxigenado y balsámico que era como una terapia para mí”, contó Chiche, como le dicen sus amigos. “Yo soy ferromaquetista”, compartió después.

Efectivamente, la vida lo llevó por senderos de vías, locomotoras, vagones, señalizaciones y todo ese laberinto de aparatitos electrónicos, luces, baja barreras, semáforos. Todo, pero chiquitito.

“La base del ferromodelismo está inspirada en la colección de ferrocarriles a escala; cuánto más antiguos más valiosos, aunque también están los modernos cuyas piezas actualizadas trajeron gran éxito comercial y de consumo”.

Alberto es nacido en Capital Federal e hizo sus estudios en el Nacional de Vicente López. También trabajó más de 20 años en YPF, en la sede central de administración ubicada en Diagonal Norte 777.

“Todos los días tomaba el tren de Del Viso a Retiro, ahí empezó mi acercamiento al ferromodelismo, es posible que muchas personas se acuerden de las antiguas cajas de trenes de juguete a cuerda o a pilas, dotadas de su óvalo de vías desmontables, que tuvieron de pequeños y con las que disfrutaron sin poder llegar al tren eléctrico”, describe de su vocación en la página web www.ferromaquetismo.com.ar

“Generalmente es muy difícil el acceso a las obras porque son productos muy costosos; mi intención fue siempre que los sectores más populares también puedan disfrutar de los trabajos. La maqueta de la estación de Del Viso me llevó seis meses hacerla”.

Efectivamente la maqueta que se exhibe en Gonnet, a metros de ruta 26, es de su autoría. La misma fue presentada para los cien años de la ciudad e inaugurada en el Concejo Deliberante de Pilar.

“A veces estoy en la Casa de la Cultura y veo los gestos de las personas que la ven y disfruto mucho”, sonríe satisfecho.

Alberto no está solo, hace más de cincuenta años contrajo matrimonio, el 30 de diciembre de 1967 en la iglesia San Cayetano, con otra delvisense, Marta Juncos, a quien conoció cuando ella trabajaba en la panadería del Mercado Espina.

Fruto de esa unión nacieron cuatro retoños: Mariel (38), Cristian (35), Silvina (24)…

“Lamentablemente en la vida tuve una sorpresa desagradable, he perdido una hija en un accidente y fue algo que me descolocó totalmente… pero yo sé que ella estaba orgullosa de mí y eso me da fuerzas, mi recordada hija Natalí”, contó con tristeza.

Con su compañera conocida en el barrio como Martita “la del kiosco”, pudieron salir adelante gracias al amor de sus otros hijos y de sus nietas Alma y Martina.

Del Viso está hecho de veredas con vecinas y vecinos, mayores y jóvenes mezclándose día a día, niños y abuelos cruzando esquinas junto a gente de trabajo y amistad, gente honesta y querible que se encuentra a la vuelta de la vida.

Algunos son enormes creadores capaces de alegrar la tarde a pequeños curiosos y obreros cansados rumbo al hogar.

Vecinos que guardan sorprendentes vocaciones de música y paciencia, capaces de levantarse más allá de las caídas y seguir brindando amor aunque duelan los recuerdos, como el señor Chiche Vimercati, ferromaquetista y guitarrero delvisense.

 

“Empecé a tocar en la orquesta de mi padre”

Chiche Vimercati.

Además de su oficio de ferromaquetista, Alberto Vimercati es rokanrolero de ley; sí, músico con fuertes raíces en el rock and roll.  Toca la guitarra en un tradicional grupo llamado San Francisco Band.

“Empecé a tocar en la orquesta de mi padre. Mi primera presentación fue en el Club Criollo El Rodeo del Palomar, año ’60, con la San Francisco tocamos en el Club Unión Del Viso, el Bingo Oasis (Km 50 de Pilar) y en las Fiestas Patronales de Pilar”, repasa de su carrera artística.

“No tengo enemigos y en cada cosa siento el afecto que la gente me tiene, detesto el egoísmo, si es que tengo algún talento, procuro brindarlo y compartirlo con los demás; a través de la música o de mi hobby me siento bien y forman parte de mi expectativa en lo que me resta de vida”.

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