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Los vecinos tienen la palabra

Hablan del crecimiento de la localidad y de los avances en los últimos años. Pero también de las falencias. Asfaltos, cajero automático, más servicios y oferta cultural, las principales necesidades.
2 de mayo de 2012 - 00:00

por Matías Saavedra

m.saavedra@pilaradiario.com

 

Una ciudad que crece de forma impensada. Impensada para aquellos que planificaron el desarrollo de Villa Rosa y que en la práctica no se ha visto en su totalidad. De aquí las falencias que se encuentran a la vista (o los proyectos que aún no se han puesto en marcha). Consultados por El Diario, los vecinos de los distintos barrios de la localidad expusieron su entusiasmo al ver los avances que se han conseguido en distintas esferas del desarrollo villarrosense, pero pusieron la lupa en lo que aún queda por hacer y que es mucho.

 

Asfaltos

Uno de los principales puntos que los vecinos valoraron fue el de la construcción de asfaltos en zonas donde el barro impedía la fácil circulación luego de las lluvias. En los últimos años se ha trabajado sobre el acceso a las principales arterias de la localidad, a las escuelas y centros de salud. “Villa Rosa está creciendo. Está lindo, pero aún faltan calles por asfaltar”, evalúa Teresa Chaparro, una vecina que vive a pocos metros de la sala de primeros auxilios ubicada en la calle Perón al 900.

“A la vuelta de la salita, trajeron los materiales para asfaltar y se lo terminaron llevando para otro lado. Al final asfaltaron a quienes no pagan impuestos y nosotros que sí, continuamos embarrándonos y esperando”, resalta la mujer.

Como ella, fueron muchos los que señalaron la falta de asfaltos en Villa Rosa. “Supuestamente para antes de las elecciones se prometió asfalto. Fuimos todos a votar y nada pasó”, se lamenta Cristian Cepeda, un vecino de la calle Rivera, quien también advirtió la falta de refugios en las paradas de colectivos.

“Hay calles de tierra que ni siquiera tienen tosca. Cuando llueve se hace un gran enchastre”, advierte Florencia Fisher. Cristina Bonafós también comparte su experiencia: “Vivo a 20 metros de la ruta en el barrio Luchetti. Cuando llueve me inundo y encima no hay cloacas”.

A pesar de estar asfaltada la zona que rodea a la estación del ex ferrocarril Belgrano Norte (actualmente Ferrovías), y que dio nacimiento a la localidad, los vecinos señalan que allí se encuentran particulares falencias que pudieron haber sido previstas. Advierten que en la intersección de las calles Yrigoyen y Belgrano, el agua que se concentra luego de las inundaciones está deteriorando notablemente el estado de las calles. Se trata de un trabajo que culminó hace aproximadamente 2 años y que no logró los resultados esperados por los vecinos que viven en la zona y en las personas que diariamente usan el servicio del tren.

Algunos aluden que el problema radica en la diferencia de altura que existe entre la zona afectada (22 metros) y el lugar hacia donde tendría que correr el caudal del agua (25 metros). Esta diferencia no fue advertida durante la construcción del nuevo asfalto y la zanja quedó dentro del perímetro cercado de la empresa concesionaria de los trenes, por lo que se le imposibilita realizar las mejoras al sector público.

 

Responsabilidad

Aunque ciertos problemas de inundación son atribuidos a estudios que no fueron realizados con detenimiento, en muchos de los casos son los vecinos mismos los que maximizan el daño. Así, se pueden apreciar restos de basura y bolsas de residuos que complican el escurrimiento del agua durante los días de lluvia. “La gente saca la basura a la calle y la deja en cualquier lado o la quema. Después todo queda así”, señala Gabriela Santa Cruz, vecina del barrio Luchetti. “Cuando he llamado al camión de la Municipalidad, ha venido pocas veces”, continúa la mujer.

“La gente debería cuidar las cosas que se hacen. La plaza que hicieron el año pasado estaba linda. Ya ni los juegos se salvaron”, indica Laura Ferreyra, otra vecina del barrio. Esta problemática también se registra en otros puntos de Villa Rosa, como por ejemplo en la plaza Eva Perón ubicada sobre Chacabuco y Sarmiento, donde una imagen de la Virgen fue arrancada. “La plaza estaba linda, pero vienen muchos adolescentes y nadie controla que están drogándose”, dice Antonella Santagata.

 

Servicios en falta

Otro de los déficits que los vecinos de Villa Rosa encuentran es la falta de servicios para los clientes y los consumidores. “No tenemos ni un solo Pago Fácil”, cuenta Teresa Chaparro. En la localidad hay un comercio adherido al sistema del Banco Provincia, donde no se puede realizar el pago de muchas tarjetas de crédito como de algunos servicios. “Tenemos que irnos para Matheu o para el Pellegrini”, continúa la mujer.

La falta de una entidad bancaria en la localidad también es uno de los puntos que se deberán fortalecer para satisfacer los reclamos de los vecinos. Así también la instalación de nuevos cajeros automáticos, que permanecieron en promesas luego de años de reclamos y tras un robo y la rotura del único cajero que hasta hace un tiempo funcionaba en el centro de la localidad.

A nivel comercios, la adolescente Antonella Santagata, indica que estos no cubren la demanda de los consumidores: “Faltan muchos negocios, como una buena librería o mercería, por lo que terminamos comprando en otros lugares”.

 

La cultura es la sonrisa (y el déficit) 

Villa Rosa posee sus tradicionales clubes, sin embargo, los jóvenes (y los no tan jóvenes) han puesto la mirada en la falta de espacios destinados a ellos y al desarrollo cultural que caracteriza al sector en los pueblos y las ciudades. “Aquí falta una movida cultural. No tenemos un club donde las bandas puedan tocar”, subraya Lis Donoso, una vecina del barrio La Loma. A su vez, admite que la poca oferta que existe al respecto, está destinada a un sector etario específico y a un género determinado: “Sólo los clubes juntan gente, pero de la peña folclórica no pasa”.

 

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