Con los chicos no

domingo, 4 de abril de 2010 · 00:00

 

por  Víctor Ejgiel 

Como parte de esa realidad diferente, de ese mundo tan distinto al que vivimos el resto de los humanos, el gobierno de la provincia de Buenos Aires decidió bajar un 30% el envió de dinero para los gastos del comedor escolar, porque parece, no hay tantos chicos con esa necesidad.

Realmente uno trata de encontrar ese mundo tan especial donde viven los gobernantes de esta nación pero se hace cada vez más difícil, y provoca cada vez más bronca el no poder encontrarlo. Si bien no soy de los defensores de la comida en la escuela, no en el horario de clases, sí defiendo esa copa de leche, y el alimento que reciben cada mediodía, porque convivo con ellos y veo esa necesidad de alimentación que tienen, no importa el por qué, no importa sinceramente si en la casa no hay plata para la comida, si la hay y se gasta para otra cosa, si lo que sea, sólo importa que esa necesidad está y es fundamental cumplirla.

Hoy en día los programas de ciencia nos acercan información que antes uno podía imaginársela, pero no tenía el sustento científico para comprobarla, la falta de algunas vitaminas, minerales y proteínas genera faltas de desarrollo corporal o mental muchas veces irreversibles. Un niño que no come carne tendrá un coeficiente intelectual de entre 5 y 7 puntos menos que uno que sí lo hace, su contenido proteico es fundamental, la leche contiene mucho de lo necesario por un niño. Cuando docentes de la nueva escuela secundaria nos preguntamos porque nuestros chicos están afuera del plan de alimentación escolar, cuando sabemos que el desayuno es sinónimo de mate cocido (con suerte hecho con yerba nueva), que el mediodía no significa comer, cuando vemos que esa canasta básica del tan iluso Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) está completada con bultos de comida que no significan alimento, cuando ello está certificado por las personas que saben, cuando se dice que esa canasta llena pero no completa, vemos que la realidad que nosotros vivimos, es cada vez más cruel.

Como siempre, es imposible encontrar soluciones a problemas inexistentes, mientras no asumamos el problema no vamos a poder encontrar la solución, y para este gobierno nacional y provincial, el problema no existe. El año pasado veíamos cómo la gente del Consejo Escolar intentaba dar de comer a cada chico con sólo 2 pesos diarios, hoy tienen que hacerlo con lo mismo a pesar de los aumentos de los productos que todos conocemos, y encima, desde la Provincia, intentan reducirlo. Se dice, y en parte es verdad, la famosa asignación universal por hijo ha generado una mayor inscripción en los colegios del país, no obstante, hay que tener en cuenta que es obligatorio que lo hagan para poder cobrar dicho subsidio, por ello mas allá de las ganas de ir, está la obligación de hacerlo, y además ese 25% más de población escolar no encuentra donde sentarse, porque las escuelas no han sido provistas para recibir este incremento.

Entonces, si a la escuela llegan un 25% más de chicos que el año pasado, ¿cómo es posible que se diga que se va a reducir un 30% el envío de dinero para los comedores escolares? ¿Dónde viven estos tipos?

Creo, como me parece que creemos muchos, es necesario rever otros gastos que tiene la Provincia, otros gastos no tan santos, que se pueden o deben reducir mucho más que estos otros. ¿Cuánto tiempo más estaremos viviendo en mundos tan diferentes?, ¿Cuándo veremos a un gobernador, a un funcionario provincial o nacional en alguna escuela que no haya sido preparada para recibirlo, una escuela donde vea la “realidad real”, la del día a día con sus verdaderas carencias?, porque parece necesario “preparar” cada lugar que un funcionario va a visitar, porque si no, no vienen. ¿Cuándo viviremos todos en el mismo mundo? 

 

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