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Cómo trasplantar una planta correctamente

Por Redacción Pilar a Diario 13 de junio de 2022 - 08:34

Cómo trasplantar una planta puede parecernos una tarea sencilla y sin importancia. Sin embargo, es importante saber que este gesto puede marcar el desarrollo de una planta. Y no nos referimos, únicamente, a su crecimiento. Un correcto trasplante puede influir incluso en su buena salud. Un buen motivo para darle a esta labor la relevancia que tiene. Y, lo que es todavía más importante, saber cómo trasplantar una planta correctamente.

¿QUÉ ES EL TRASPLANTE Y PARA QUÉ SIRVE?

El trasplante de plantas es un proceso que consiste en extraer una planta del lugar donde está creciendo, para plantarla en un lugar con más espacio: de una maceta a una jardinera, de una maceta a un huerto o jardín. Esto es beneficioso para las raíces de las plantas, ya que les daremos más espacio, aireación y nutrientes, ayudando a que la planta crezca sana, se fortalezca y pueda florecer correctamente.

Además, es importante tener en cuenta cada cuánto tiempo se debe hacer este proceso. Generalmente las plantas se deberían trasplantar cada año, aunque hay algunas especies que tardan más en crecer, por lo que se trasplantan cada dos o tres años. Otras se adaptan bien a espacios reducidos y no necesitan un cambio de maceta. ¿Cómo podemos saberlo? Un buen indicador es cuando sus raíces sobresalen por los agujeros de drenaje. 

Los motivos para trasplantar una planta son variados. En ocasiones, la razón de hacerlo responde a un deseo estético. En otros momentos, la tarea busca mejorar la vida de la planta ya sea para renovarle el sustrato o para fomentar su crecimiento.  Sea cual sea el motivo, hay algunas pautas que no podemos perder de vista para saber cómo trasplantar una planta correctamente. Unas que harán que ese gesto aparentemente tan rutinario cumpla su función de mejorar la vida de nuestra planta.

Así que veamos paso a paso cómo trasplantar una planta correctamente. Una labor para la que no solo hemos de contemplar el cómo sino, además, el cuándo.

CÓMO TRASPLANTAR UNA PLANTA CORRECTAMENTE PASO A PASO

Como muchas otras tareas de jardinería, cómo trasplantar una planta correctamente conlleva cierta planificación. Y no: no es algo accesorio. Aunque es poco conocido, hay un fenómeno que afecta a cualquier planta cuando la realizamos: el shock por trasplante. Un fenómeno que sufren las plantas, y que no deja de ser la consecuencia de una tarea de jardinería mal ejecutada. Para una planta, cualquier trasplante es sinónimo de estrés. El cambio de ubicación repercute directamente en la planta. Y basta con comprender los factores que influyen en ello para evitarlos.

Si bien es cierto que el shock por trasplante es más común en las plantas de huerto, los distintos tipos de plantas ornamentales de exterior e interior también lo sufren.

Dado que puede comprometer la salud de la planta, nada como saber cómo trasplantar una planta correctamente. Unas instrucciones de sencilla ejecución que nos evitarán disgustos.

1/ Conocer nuestra planta y sus necesidades

Dado que muchas plantas tienen necesidades especiales, es fundamental conocer las nuestras en profundidad. La mejor manera de saber si es recomendable trasplantar de manera habitual o si, por el contrario, puede ser negativo para ellas. Un conocimiento que implica, incluso, saber si lo recomendable es una maceta mucho mayor a la que tenían o si, por el contrario, no debe serlo.

 

2/ Utilizar un sustrato adecuado, fundamental a la hora de cómo trasplantar una planta

Por más que a simple vista pueda parecernos solo tierra, nada más lejos de la realidad. La existencia de los distintos tipos de sustratos para plantas responde a las necesidades específicas de las plantas. Una razón de peso para que le prestemos la atención que merece, y planifiquemos el trasplante para disponer del sustrato adecuado.

Los distintos sustratos no solo buscan cubrir las necesidades nutricionales de los distintos tipos de plantas. También ayudan en aspectos tan importantes como el enraizado, el color de las hojas o, incluso, el drenaje.

 

3/ Elegir correctamente el momento de trasplante

Un detalle vital para el correcto desarrollo de cualquier planta. Por más que pensemos que todas las plantas pueden trasplantarse en cualquier momento, no es así. Para empezar, porque en el caso de muchas hemos de llevar a cabo esta labor justo antes de que arranque su época de crecimiento o floración. Hacerlo en ese momento permitirá que nuestra planta tenga un sustrato con nutrientes renovados y afronte la temporada con nueva energía. De trasplantar una planta en plena floración, lo más probable es que planta no florezca esa temporada.

Tan importante como este detalle es trasplantar cuando las temperaturas son favorables. Por eso y salvo especies vegetales determinadas, no debemos trasplantar en meses de frío. Lo ideal suele ser trasplantar en el otoño o la primavera.

Por último, un consejo más: el momento del día. Lo ideal es centrarnos en las horas en las que el calor está decayendo, para evitar que los grados de más puedan dañar nuestra planta en un momento tan comprometido.

 

4/ Cerciorarnos de que el lugar de trasplante es el correcto

Casi tan importante como el momento es el lugar. Si vamos a trasplantar directamente en el jardín, es importante revisar que nada impida el crecimiento de la planta. Por ello, no está de más revisar si en capas inferiores del suelo pueda haber piedras que las impidan crecer. Un detalle importante en el caso de plantas de gran tamaño o con tendencia a profundizar sus raíces. También es importante comprobar que el drenaje es correcto, y que la tierra lo facilita.

Si lo que nos planteamos es cómo trasplantar una planta en maceta, hay otros aspectos a contemplar. Para empezar, es vital conocer los distintos tipos de macetas para elegir la más adecuada según la especie vegetal.  A las raíces de las plantas no les gusta nada vivir apretujadas en una maceta pequeña. Por eso en este caso, el tamaño sí importa. Por regla general, las plantas se sienten a gusto en una maceta unos 5 cm de diámetro más grandes que ellas (hablamos del cepellón); pero si tenemos espacio debemos saber que cuanto más grande sea una maceta, más espacio tendrá la planta para desarrollarse. Además, las plantas que crecen en macetas grandes son más sencillas de cuidar: al contrario de lo que podría parecer, requieren menos abono y menos riego, ya que conservan mejor la humedad. 

 

5/ Preparar las raíces para el trasplante, el último paso a la hora de cómo trasplantar una planta

Aprovechando que vamos a trasplantar, observemos el estado de las raíces. Para empezar, tendremos mucho cuidado al sacar la planta de la maceta en la que esté para no dañarlas.  

Además, es buen momento para desenredarlas en caso de que lo estén. Haciéndolo ayudaremos a que la planta enraíce mejor en su nueva ubicación y, además, le quitaremos el sustrato apelmazado ya que puede impedir su crecimiento. Por último, revisaremos la humedad con que ya cuentan. En el caso de que no estén hidratadas, es recomendable humedecerlas antes de trasplantar.

¡Ahora manos a la tierra! No tenemos excusas para no trasplantar nuestras plantas correctamente.

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