¿Cómo consiguen los cactus perpetuar su especie? En general es realizada por insectos, especialmente abejas. Se conocen casos de polinización por murciélagos en cactus columnares de flores grandes y anchas, de América del norte. Las especies de flores de tubo muy largo y fino, nocturnas (Selenicereus, Epiphyllum y Setiechinopsis), son polinizadas por polillas. Algunos géneros, con flores tubulosas y de colores intensos, están evidentemente adaptados a la polinización por colibríes (Cleisocactus, Borzicactus y Oreocereus), aunque no puede descartarse que las mismas flores sean polinizadas además por otros agentes.
¿En qué consiste la polinización de cactus?
A todos ellos les encanta el polen de estas preciosas flores; pero,¿qué ocurre cuando se están cultivando? ¿Quién se encarga entonces de polinizarlas?
Esa es una pregunta que tiene una muy fácil respuesta: los insectos que haya por la zona o nosotros mismos. Sí, sí, tú mismo/a puedes conseguir nuevos ejemplares sin necesidad de tener que comprarlos. Tan sólo vas a necesitar un pincel.
Las flores de las plantas de la familia Cactaceae son hermafroditas, lo cual quiere decir que una misma flor tiene órganos femeninos y masculinos. La parte femenina es el pistilo, compuesto por el estigma, el estilo, el ovario y el óvulo; y la masculina es el estambre que contiene el polen y que está compuesto por la antera y el filamento que lo une a la planta. Los pétalos no tienen una función reproductiva propiamente dicha, sino que más bien sirve de llamadores.
Pero cuando nos dedicamos a cultivarlos nos surge un problema: a menos que tengamos la suerte de vivir en una zona donde haya varios insectos polinizadores (abejas, avispas, moscas, abejorros), las flores no podrán ser polinizadas y, por lo tanto, no fructificarán. Afortunadamente, hay una solución para eso: el pincel, o para ser más específicos, el pincel que se usa para pintar. Dependiendo de la forma y tamaño de la flor, tendremos que usar un pincel muy pequeño o pequeño. Luego, tan sólo tenemos que introducir bien la brocha en el interior, y girarlo para que quede impregnado de polen. A continuación, haremos lo mismo con otra flor y volveremos a la primera.
Hay que ser constantes y repetir esto durante toda la temporada de floración, por lo menos tres veces por semana. Pero al final conseguiremos obtener semillas que, seguramente, se convertirán en nuevas plantas.