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Eco en Pilar

Abrazar a un árbol para sentirte mejor

Sanarse con la naturaleza
Por Redacción Pilar a Diario 25 de enero de 2021 - 07:34

El abrazo ha sido largamente estudiado en la psicología. Un abrazo puede curar, puede consolar y puede animar. Pero ¿abrazar árboles? Sí, y sus efectos terapéuticos también fueron validados por la ciencia. Es un dato a tener en cuenta por aquellos que minimizan los beneficios de prácticas consideradas meramente emocionales o místicas.

¡Y qué bueno poder abrazar en plena Pandemia!

El término de abraza-árboles o treehugger en inglés, alude a las luchas que una rama del hinduismo llevó adelante para proteger de la destrucción los árboles de su aldea. Fueron más de 350 personas que se abrazaron a los árboles para que los soldados no pudiesen talarlos y utilizarlos como materia prima en la construcción de un nuevo palacio. Sucedió en 1730.

El poder de sanación que da abrazar un árbol es indiscutible desde que el investigador Matthew Silverstone, a través de sus estudios científicos pudo constatar que efectivamente el abrazar un árbol y conectarse con la naturaleza produce mejoría en la concentración, alivia la ansiedad y ayuda a liberarnos de pensamientos negativos.

Desde los tiempos ancestrales se ha asociado a los árboles con el poder de la sanación, sabiduría y fertilidad. Su valor arquetípico es evidente en las diferentes tradiciones y enseñanzas espirituales de muchas culturas. Los celtas, por ejemplo, le daban a cada árbol un ser espiritual, indicando que podía verse sus rostros en las cortezas de sus troncos y sus voces se escuchaban al mover las hojas con el viento; Buda se iluminó bajo una higuera; Jesús estuvo en el monte de los olivos; a los Cátaros les gustaban las acacias; los Druidas utilizaban el roble como una manifestación de la fuerza masculina para usar su sabiduría y los jóvenes enamorados buscaban el tilo para confiar sus intimidades amorosas porque representaba el vigor de Venus en la antigüedad.

La energía que estos emiten está relacionada con las vibraciones que ellos emanan en nosotros, si bien son imperceptibles, pero el organismo y nuestra aura es quien las capta y nos ayuda equilibrando el cuerpo físico a nivel biológico y energético, esto lo hace a través de la capa energética que envuelve al árbol y es parecida al aura, este genera una conexión con el ser humano, en sí el árbol es un ser completo:

Abrazar a un árbol para sentirse mejor es la doctrina que subyace a la arboterapia o silvoterapia. De ello siempre han sido muy conscientes los koalas, que abrazan a sus queridos eucaliptos o acacias para refrescarse durante los calientes veranos de Australia. Estos animales combaten el calor poniendo la mayor superficie posible del cuerpo en contacto con el tronco, así se refrescan sin tener que sudar como los seres humanos, perder líquidos y por tanto tener que bajar a beber.

Sin embargo, la arboterapia no consiste sólo en la práctica de abrazar árboles, sino también en frecuentar bosques, práctica particularmente eficaz para aquellos que sufren de asma bronquial, bronquitis crónica, hipertensión arterial, nerviosismo e insomnio. Entra en lo que es la balneoterapia, un conjunto de terapias o tratamientos para la cura y la prevención de enfermedades a través de elementos naturales, como el agua y los fangos, utilizado durante siglos y reconocido oficialmente en 1927.

Es por ello que es recomendando caminar entre los árboles y escoger el que más te llame la atención, acercarte a él y observarlo un instante, captar su energía, tocarlo al momento de cerrar los ojos reconociendo su tono vibratorio, su fuerza, sintiendo como este respira con la tierra, también establecer contacto con la energía a través de tu corazón.

Puedes utilizar tus manos para tener una captación más consciente, ya que en la palma existen chakras transpersonales que activan la entrada y salida de la energía, otra forma es utilizar la espalda, apoyándola en el tronco del árbol para absorber la energía que emana; y finalmente, abrazarlo como la técnica oriental de chi-kung que nos alinea la columna vertebral y nos conecta con este para sentirnos bien, solo necesitas cinco minutos al día.

Puedes elegir un árbol de acuerdo a tus dolencias:

¡Solo debes intentarlo!

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