La
semana pasada El Diario publicó la historia de Tomás, un hombre de 28 años que,
a raíz de una enfermedad, a los 25 quedó sordo. Después de ser rechazado en
innumerable cantidad de oportunidades, hoy tuvo su primer día laboral como
cadista y administrativo en una empresa de Tortuguitas.
Con
el único sueño de poder tener una vida normal, con una rutina que cumplir todos
los días que lo sacara de su casa, Tomás estuvo tres años intentando conseguir
un empleo. Pero en cada una de las entrevistas que tuvo, lo rechazaron. A pesar
del cansancio y la frustración que lo inundaban cada vez que salía de
entrevistarse, no bajó los brazos.
La
semana pasada, su historia fue publicada por El Diario y, de acuerdo a lo que
señaló su mujer Eugenia, tuvo siete entrevistas y algunas le quedaron
pendientes. Pero el ansiado día llegó: a partir de ahora todas las mañanas
tendrá un motivo por el cual levantarse.
Desde
hoy se desempeña como cadista y administrativo en una empresa de Olivos que
cuenta con una sede en Tortuguitas y, entre los nervios y la alegría inmensa,
salió de su casa con una nueva razón para sonreír.
"Hoy
su felicidad es la mía, gracias a todos de parte mía de Tomás por habernos
hecho el aguante y lograr juntos este sueño”, expresó Eugenia en sus redes
sociales.